Por Eduardo Cruz.- Cuando Karla Ponce quedó embarazada tenía 18 años. Un día sintió un movimiento en la barriga y le dijo a su hermana: “Parece que tengo animales en la panza, se me está moviendo”.
Su hermana la quedó viendo y se puso a reír. “No seás loca, ese es el niño que se te está moviendo”. Karla no sabía que los niños se movían en el vientre de la madre.
Ahora, a sus 54 años, se ríe de la ignorancia que tenía en aquel tiempo sobre los bebés, pero se justifica diciendo que nunca nadie le había instruido sobre cómo ser madre.
La única experiencia que Karla había tenido con niños fue cuando cuidaba a los hijos de sus hermanas, pero no fue suficiente y tuvo que ir aprendiendo poco a poco con su primera niña. Eso sí, nunca le tembló la voz para decirle no a su hija cuando le pedía permiso para salir sola. La cuidaba y siempre la llevaba al colegio y la iba a esperar a la salida.
“Ahora yo veo que los padres son despreocupados con sus hijos”, comenta Karla.
La experiencia de Juan Ramón Roa fue diferente, pues no era tan jovencito cuando procreó a su primer hijo. Tenía 32 años. “Yo ya sabía a lo que iba”, dice.
Juan Ramón, hoy de 82 años, también asegura nunca haber recibido consejos de cómo se iba a comportar como padre, pero también le habría gustado haber recibido al menos una charla.
“Yo fui suave con mis hijos. Pocas veces les di dinero, solo lo que le exigían en la escuela. Me salieron buenos mis hijos. Es que en aquellos tiempos (años sesenta) todo era más sano”, recuerda Juan Ramón.
“Hoy muchos hogares se han perdido. Parece que los padres no se dan cuenta de la vida de los hijos”, agrega Juan Ramón, lamentando la época actual.
Criar hijos es una gran responsabilidad que se debe asumir con amor, respeto y buena comunicación, explica la psicóloga Sandra Ney.
El proceso de criar a los hijos es bastante complejo. Las exigencias son distintas en cada etapa del desarrollo de los hijos: lactancia, de 0 a 3 años; niñez, de 3 a 10 años; pubertad, de 10 a 14, y la adolescencia, de 14 a 21.
Para Ney, una buena manera de criar a los hijos es a través del ejemplo. “Se debe ser congruente entre lo que hacemos y lo que decimos, de esa forma nuestros hijos que están en proceso de formación tendrán un mejor ejemplo, recordemos que los hijos aprenden e imitan muchas de las conductas de los padres o de las personas que se encargaron de la crianza”, afirma.
Para la psicóloga Karla Angulo, los padres tienen la obligación de instruirse para confrontar cada una de las etapas de crecimiento de sus hijos.
“En todas las etapas el elemento fundamental es la comunicación, desde que sé es un bebé, se debe hablar con el hijo o hija, expresarle afecto, dar amor y seguridad, fomentar hábitos”, aconseja Angulo.
En Estados Unidos hay una madre que ha causado revuelo por su forma de criar a sus dos hijas. Es Amy Chua, hija de inmigrantes chinos nacida en Norteamérica, quien en su libro Himno de batalla de la madre tigre ha criticado a los padres occidentales de ser muy sobreprotectores. En cambio, los chinos imponen una disciplina férrea a sus hijos.
Para Chua, un hijo no debe dormir fuera de casa, no debe asistir a fiestas, no debe participar en obras de teatro del colegio, no debe ver televisión o jugar videojuegos, no debe obtener calificaciones bajas en la escuela, entre otras exigencias.
¿Se debe ser muy severos con los hijos para que alcancen la excelencia? “Se está viendo que una sociedad tan permisiva y sobreprotectora está generando personas inmaduras emocionalmente. Pero en educación los extremos nunca son buenos. Ni este tipo de educación espartana como el de la madre tigre (Amy Chua) ni la excesiva permisividad son buenos referentes”, dijo Juan Antonio Planas, pedagogo español al diario El País.
Domingo les presenta a sus lectores algunos consejos prácticos que aportaron las psicólogas Karla Angulo y Sandra Ney. No hay fórmula para criar a todos los hijos, pues cada uno de ellos son diferentes aunque provengan de la misma madre y el mismo padre. Sí hay algunos aspectos que son básicos en la crianza de los hijos, como los que se exponen en este artículo.
CÓMO CASTIGAR
Los padres deben ser firmes y asertivos al momento de corregir a los hijos, pero siempre cuidando de no incurrir en maltrato. Cuando se castiga a un hijo se le debe hacer saber por qué y que lo hacemos precisamente porque lo amamos. Es importante que el niño o la niña sepan por qué se les castiga o por qué se les premia.
Cuando los padres son muy severos con sus hijos es porque hay un problema en ellos. Algunos padres llegan a causar lesiones en los hijos cuando los castigan. Cuando eso ocurre podría ser la causa de que el padre castigador fue maltratado en su infancia o creció en un ambiente de violencia y hostilidad. Debe buscar ayuda profesional.
Cuando los padres son demasiado complacientes con sus hijos también podría causar problemas. Los niños tienden a manipular a los adultos, por ejemplo llorando, haciendo pataletas o refugiándose en alguien protector como los abuelos. En ocasiones los padres ceden para no pasar situaciones embarazosas en público. El padre o la madre siempre deben dejar claro quién tiene el dominio de la situación. Si el padre o la madre no puede controlar a su hijo pequeño, será más difícil cuando sea mayor.
JUEGOS Y NUEVAS TECNOLOGÍAS
El consumo de los medios de comunicación por parte de los hijos, como la televisión y el Internet, debe ser regulado por los padres. No solo se deben controlar las horas frente a un televisor o una computadora, sino también el tipo de programa que ven o las páginas web que visitan. Igual pasa con los videojuegos. Todo en su medida y en su tiempo.
Existen algunos programas de dibujos animados que inculcan la violencia y otras conductas inapropiadas entre los niños. En el caso del Internet, los niños y adolescentes pueden entrar en contacto con personas peligrosas, como abusadores, a través de las redes sociales.
El hecho de que un niño o adolescente tenga un televisor en su habitación facilita el que se duerma demasiado noche y luego no rinda en sus deberes escolares. También que se mantenga aislado.
A los hijos también se les debe brindar otras alternativas de diversión como jugar en espacios libres o retomar juegos de mesa que puedan jugar todos los miembros de la familia, como rompecabezas y monopolio.
AMISTADES
Es una buena estrategia conocer las amistades de los hijos, ya que permitirá poder incidir a tiempo si se trata de algún amigo que pueda ser una mala influencia para ellos. Por tanto es mejor permitir que lleguen a la casa y así conocerlos.
En los adolescentes los amigos tienen un lugar muy importante, ya que son las personas que piensan como ellos y pertenecer a un grupo es parte de la actividad rectora de esta etapa.
A veces es bueno que los padres tengan los números telefónicos de las amistades de sus hijos.
EDUCACIÓN SEXUAL
Los temas sexuales se deben abordar de acuerdo con la edad del hijo, de forma clara, sencilla y con respeto de la sexualidad. No se debe dejar pregunta sin responder ni tampoco dar demasiados detalles que el niño todavía no comprende por la edad o que todavía no está interesado en saber.
La educación sexual debe comenzar desde temprana edad y se debe llamar las cosas por su nombre. Si los padres no aprovechan la oportunidad de enseñarles sobre sexualidad a sus hijos, estos aprenderán de otras personas no adecuadas.
DINERO
Dar dinero a los niños se considera de acuerdo con la edad que tengan. En caso de niños preescolares es mejor preparar loncheras con comida saludable.
A los niños se les debe enseñar el valor del dinero y lo que cuesta ganarlo. Aunque se tengan las posibilidades, no es muy recomendable darles dinero en abundancia.
Muchos padres dan dinero a sus hijos para compensar el tiempo que no les dedican, cuando en realidad el hijo lo que necesita es el acercamiento del padre y de la madre, más que cosas materiales.
ESTUDIOS
Los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos, no los maestros de la escuela. Deben asistir a las reuniones que se realizan en la escuela, estar pendientes de que los niños realicen sus tareas para lo cual deben establecerles un horario y que sea prioridad.
Cuando las calificaciones del niño bajen, el padre debe poner un freno, hablar con el niño sobre qué problema está teniendo y ayudarle a superarlo. Se le debe brindar asesoría y reforzamiento. No se debe dejar toda la responsabilidad en los maestros y en el niño, sino trabajar en conjunto. Es importante el acompañamiento y sobre todo estimular todo esfuerzo que realice el niño.
Es importante también poner al niño y a la niña a realizar tareas en el hogar, ya que le ayudará en su formación integral.
AUTORIDAD COMPARTIDA
Uno de los aspectos más importante en la crianza de los hijos es que los padres deben de ponerse de acuerdo siempre para premiar o castigar a un hijo, ya que la falta de comunicación entre ambos puede ser percibida como debilidad o falta de autoridad en uno de ellos y el niño o la niña puede aprovecharse fácilmente de esto.
A veces los hijos piden permiso para realizar alguna actividad y el padre los remite donde la madre, o viceversa. Al final, el hijo termina decidiendo qué hacer, ante la falta de alguien que le imponga autoridad.
Cuando uno de los dos padres impone un castigo, el otro debe de respetarlo. “Si tu papá dio la orden de que no debes salir a jugar, entonces es a él a quien debes de pedirle permiso”, podría decir la madre al hijo cuando este último acuda a ella para pasar por encima de la orden del padre. El padre debe actuar igual cuando la madre ordene algo.
Los abuelos, tíos y demás miembros de la familia tampoco deben interferir cuando haya alguna orden de los padres respecto a los hijos.

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