NUEVA YORK / AFP
El exjefe del FMI, Dominique Strauss-Kahn, fue liberado bajo palabra ayer por el juez Michael Obus, del Tribunal en lo Penal de Nueva York, tras la revelación de elementos que desacreditan el testimonio de su presunta víctima de agresión sexual, aunque el caso sigue en pie.
Durante una sorpresiva y corta audiencia, Obus acató la solicitud del fiscal de poner fin al arresto domiciliario de Strauss-Kahn y ordenó el reembolso de la fianza de 6 millones de dólares (de la cual un millón en efectivo) impuesta al exjefe del Fondo Monetario Internacional, aunque le retuvo su pasaporte.
La decisión de la justicia estadounidense supone un giro espectacular en el mediático caso que involucra a este político socialista francés de 62 años, quien renunció a la dirección del FMI y que ayer volvió a ser considerado como el mejor candidato para derrotar al presidente francés Nicolás Sarkozy en las elecciones presidenciales de 2012.
La presunta víctima, una guineana de 32 años, acusó a Strauss-Kahn de querer violarla el pasado 14 de mayo en un cuarto del hotel Sofitel de Nueva York donde trabajaba. Strauss-Kahn se había declarado no culpable el pasado 6 de junio de siete cargos por crímenes sexuales que le imputó una gran jurado popular.
MENTIRAS DE PRESUNTA VÍCTIMA
Durante la audiencia de ayer, los fiscales revelaron que la presunta víctima dio un “falso testimonio” al gran jurado, omitiendo por ejemplo el hecho de que limpió otro cuarto antes de transmitir al supervisor del hotel su denuncia de haber sido sexualmente atacada. En las semanas siguientes a los hechos, la mujer mintió “en varias ocasiones” a los investigadores, según los mismos documentos.
“La investigación despertó inquietudes concernientes a la credibilidad de la denunciante”, admitió ante la prensa el fiscal Cyrus Vance.
El vuelco en el caso comenzó a materializarse el jueves tras revelaciones del diario New York Times de que la policía había detectado interrogantes relacionadas con la solicitud de asilo de la empleada de hotel y vínculos no confirmados con actividad delictiva, como la participación en el lavado de dinero y el tráfico de drogas.
Varias personas depositaron dinero en la cuenta bancaria de la presunta víctima en los últimos dos años, por un total de 100,000 dólares. Además, durante una conversación telefónica con un detenido, la mujer “discutió sobre el interés de continuar las acusaciones” contra Strauss-Kahn, afirmó el periódico.
A la salida de la audiencia, Benjamin Brafman, uno de los abogados de Strauss-Kahn, dijo que su cliente “será declarado inocente”.
El abogado de la joven guineana, Kenneth Thompson, indicó que la presunta víctima no ha “cambiado una sola palabra” en su versión de los hechos y afirmó tener “pruebas materiales” de la agresión sexual. Thompson admitió que las muchas filtraciones de la prensa no eran falsas.
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