CORRESPONSAL/ GRANADA
Monseñor Jorge Solórzano, obispo de la Diócesis de Granada, dijo ayer que el ayuno tuvo una gran aceptación por parte del pueblo católico, el que manifestó su deseo de colaborar con la patria privándose de ingerir alimentos sólidos y orando.
Los templos de la ciudad colonial y de la Diócesis repicaron sus campanas por la mañana, al mediodía y en la tarde. El Santísimo fue expuesto en la mayoría de las iglesias y se pudo observar bastante presencia de fieles católicos en los templos.
“La persona ora y ayuna y eso tiene una eficacia grandísima ante Dios, eso es lo que escucha el Señor y es como se puede uno liberar de males”, comentó.
El día de ayer fue dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. En la Iglesia Nuestra Señora de la Merced, los fieles se reunieron en la tarde para orarle.
QUE HAYA PAZ
María Marta Espinoza dijo que estaba cumpliendo con el ayuno para pedir a Dios que en Nicaragua haya paz y justicia. “Queremos que haya un futuro más prometedor para nuestros hijos y que haya trabajo para todos por igual, sin que se tome en cuenta el color partidario”, dijo la señora.
En la catedral Inmaculada Concepción de María, la capilla estaba copada de fieles, quienes oraban a Jesús de la Misericordia. Monseñor citó que Jesús dijo a sus discípulos que hay ciertos demonios que solamente con la oración y el ayuno salen.
“Y eso es lo que estamos haciendo para que todos los males se alejen de Nicaragua y que la familia, los niños, los jóvenes, puedan crecer en un ambiente lleno de paz, justicia, de tranquilidad, de trabajo y que podamos hacer un plan de nación, no de partido, de izquierda y derecha, sino de nación donde todos tengamos las mismas oportunidades y que la juventud tenga mejores oportunidades, al igual la familia”, refirió.
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