Un día se reunieron en Nicaragua varios especialistas de educación de Centroamérica para debatir sobre la situación actual de la educación en la región. Y al preguntar ¿en qué país aún hay maestros empíricos? el representante de Nicaragua fue el único país en alzar la mano.
Esto parece un chiste pero en realidad se trata del empirismo que padece el 50 por ciento de maestros de Nicaragua.
Aún así en el país se desarrolla una batalla por el sexto grado, que por defecto exige la contratación de más maestros titulados y la necesidad de profesionalización de los docentes empíricos.
El exministro de Educación, Miguel De Castilla, recordó este hecho y afirmó que la principal tarea del Ministerio de Educación (Mined) es reducir los niveles de empirismo dentro del magisterio nacional.
En el país se estima que los niveles de empirismo en la educación preescolar alcanza el 50 por ciento, en primaria se supone hay un 30 por ciento de docentes empíricos y un 45 por ciento de los educadores de secundaria no disponen de título profesional.
Por eso, De Castilla considera que el tema del empirismo está relacionado directamente con la calidad de la educación.
“Entre más calidad y mejor formación tenga el docente, más y mejores productos de aprendizaje habrá en las aulas de clases”, afirmó el exministro de Educación.
Todo esto forma parte del festejo del Día Nacional del Maestro. En el país hay 50 mil docentes, de acuerdo con el Ministerio de Educación (Mined).
¿Entonces estamos muy mal en materia educativa?
En la educación de Nicaragua donde ponés la mano hay atraso al compararla con países de Latinoamérica para no irnos tan largo. En Guatemala tener a maestros empíricos es delito.
Por ley un maestro debe tener su título para poder incorporarse al servicio del magisterio.
En Nicaragua no está tipificado que no se contrate a maestros que sean empíricos. Pero el punto es que en países no desarrollados igual que Nicaragua se fomenta la contratación de docentes titulados.
¿En Nicaragua hay niveles de empirismo muy grandes?
Se traduce en baja calidad de la educación. No obstante, hay maestros que por su propia vocación pueden hacer maravillas en el salón de clases. Pero la regla es que el maestro debe ser formado antes de enviarlo a las aulas de clases.
¿Y cuando ese maestro no es titulado y tiene que atender a una gran cantidad de alumnos, es un doble problema?
Por ejemplo el caso de los multigrados es complejo. Hay dos dificultades a las que se enfrentan los maestros que no son titulados: las aulas llenas con más de 30 alumnos ya comienzan a ser problemáticas y la incapacidad del maestro para enseñar.
Esto se agrava cuando el maestro que no fue graduado tiene a su cargo varios grados, y la calidad de la educación de esos niños se ve afectada.
¿Nicaragua es el único país de Centroamérica con niveles de empirismo entonces?
Eso sí se puede asegurar porque el empirismo no solo es abatido sino que crece. Ahorita hay siete mil maestros titulados que no tienen trabajo.
¿Entonces qué habría que hacer?
El Mined debe abrir 900 nuevas plazas anuales dentro del magisterio para atender el crecimiento anual de matrícula, porque no se puede saturar a los maestros con tantos estudiantes.
Pero hay otro fenómeno y es que en Nicaragua el más alto nivel de empirismo está en la educación superior, porque no existe una escuela que forme a los maestros para la educación superior.
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