CORRESPONSAL/LEON
Familiares de Edda Esmeralda Altamirano Aguilar, de 42 años, se mostraron indignados contra las autoridades de la Policía de León. Ayer Altamirano fue sepultada en el cementerio de San Felipe de esa ciudad.
Altamirano se rindió a la muerte el martes después de permanecer durante 21 días en estado de coma a causa de una golpiza y presunta violación ocurridas el pasado 6 de junio.
Juan Ramón Altamirano Aguilar, de 48 años, hermano de la víctima, dijo: “La Policía no ha hecho nada. No tienen ningún detenido porque no tienen ninguna prueba del caso. Hoy (ayer), el entierro de mi hermana es prueba del delito que se cometió. Mi hermana pasó 21 días en coma y luego murió. Destruyendo a una familia dejando a la orfandad a cuatro hijos”.
“Nosotros exigimos justicia de la policía y que investiguen a fondo. Nos sentimos desamparados, no podemos salir de la casa porque nos pueden matar, a mí, a mis hijos y a mi familia”, finalizó Altamirano.
Otra hermana indignada es Ursulina del Socorro Altamirano Aguilar, de 50 años, quien dijo que en León no hay ley ni nadie que las haga cumplir.
Consideró que a quienes hacen el mal las autoridades los evaden y a quienes son inocentes los encarcelan.
Julia Francisca Aguilar Morales, de 75 años, madre de Edda Esmeralda Altamirano dijo: “Me siento mal, enferma. Quiero que me le hagan justicia y que la policía haga justicia con los hombres que mataron a mi hija. La policía capturó a uno de ellos y al momento lo soltó; nada hicieron”.
Las autoridades del Ministerio Público manifestaron que la persona que se encontraba detenida fue puesta en libertad porque los peritos de la policía no contaban con suficientes elementos de pruebas en su contra.
“Es una pena que una dama haya fallecido en tan lamentable situación y tengo que sumarme al dolor tanto de los familiares como el de la sociedad”, dijo Freddy Arana, fiscal departamental del Ministerio Público en León.
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