Tigre, Argentina/EFE
Con mano firme. Así actuó Luis Fernando Tena y la Federación Mexicana al comprobar la falta de disciplina de ocho pibes imberbes. Pagaron cara una noche loca de juerga en Quito.
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No le tembló el pulso. De regreso a casa, a México. Se les acabó el sueño de la Copa América. Tena sabe que sólo con seriedad y el principio de autoridad se ponen las bases del futuro de este joven equipo. Y no hay excusas. Los chicos, liderados por un chaval con más mundo que los demás como es Jonathan dos Santos, que juega en el FC Barcelona, vuelven a México desde el aeropuerto de Ezeiza.
La puesta en escena de Luis Fernando Tena resultó reseñable. En el hotel Intercontinental de Bahía Grande de Nordelta, situado a 45 minutos del aeropuerto internacional de Buenos Aires, en un hotel que cuenta con un campo de golf de 18 hoyos diseñado por Jack Nicklaus.
“Es como cuando castigas a tu hijo“, resumió Tena para expresar el sentimiento que le invadía al sancionar a 8 futbolistas por su mala conducta en un hotel de Quito con la posible presencia de prostitutas en la concentración del equipo.
“Los vemos tristes, pero tienen carácter para volver. Tienen calidad“, afirmó Tena, quien ultima ya su debut en la Copa América ante Chile el próximo día 4 en San Juan.
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