La selección de México es la dueña de Concacaf. Ayer en el estadio Rose Bowl, en Pasadena California, demostró agallas y personalidad al levantarse de un 0-2 y derrotar 4-2 a los Estados Unidos para conseguir la sexta Copa Oro de las 11 ediciones del torneo más importante de la región.
No tiene sentido discutir quién manda en Norteamérica y sus alrededores. Los aztecas dominan el territorio porque son ambiciosos. No se dan por vencidos. Van para adelante y no renuncian al partido. Ayer lo demostraron.
EE. UU. 2
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El control de balón tuvo el sello azteca de principio a fin. Los mexicanos iniciaron agresivos. Entraron en reiteradas ocasiones por los dos costados. Pablo Barrera por la derecha se sintió cómodo y no tuvo problemas en llegar a línea de fondo cuando se lo propuso.
Andrés Guardado, en el otro sector insistió pero no lo hizo con la velocidad de siempre porque no estaba recuperado de la lesión.
En los primeros siete minutos los estadounidenses fueron espectadores. Sin embargo, se sintieron en su hábitat. No les interesa acariciar mucho el esférico sino meterlo aprovechando el error de rival.
En un tiro de esquina, el marcaje zonal de los aztecas descuidó el sector donde se movió Michael Bradley (8’) y puso 1-0.
México acababa de digerir el tanto y el Landon Donovan (23’) hizo una pared con Clin Dempsey y culminó una jugada que inició Freddy Adu para el 2-0.
La desventaja provocó la ira de los aztecas. José Manuel “Chepo” de la Torre no cambió su sistema de juego 1-4-4-2, pero le exigió a los volantes que presionaran por la banda. Barrera (29’) acató la orden y capitalizó un descuido de la defensa. Le mandaron el balón a la espalda de los defensores, entró al área y descontó 2-1.
El tanto levantó la moral del “Tri” y siguieron abriendo la cancha.
Dos Santos tomó el esférico en la banda, se metió al área y disparó. El balón se desvió en un defensa y Guardado empató.
En la segunda parte México presionó desde el principio y en un contragolpe Barrera (50) le dio vuelta al marcador 3-2.
La tropa del “Chepo” fue ambiciosa y sentenció el partido.
Dos Santos, entre de tres defensas, se quitó al portero Tim Howard y con la cancha vacía picó el balón y certificó el dominio de su selección.
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