La prensa/Cortesía/fotoarte/L.González.

Negros y creoles

¿Quiénes son, cómo viven, y cuáles son sus retos? son las preguntas que trata de responder a lo largo de 90 minutos en escena el largometraje documental The Black Creoles, producido por Luna Films y dirigido por las cineastas y documentalistas María José Álvarez y Martha Clarissa Hernández.

Por Arnulfo Agüero

¿Quiénes son, cómo viven, y cuáles son sus retos? son las preguntas que trata de responder a lo largo de 90 minutos en escena el largometraje documental The Black Creoles, producido por Luna Films y dirigido por las cineastas y documentalistas María José Álvarez y Martha Clarissa Hernández.

Calificado por Álvarez como un cine-documental etnográfico con estructura dramática, musicalizado con letras inéditas en creole, protagonistas mayoritariamente mujeres que visibilizan aspectos de la negritud cotidiana, etnográfica, social, cultural y espiritual.

Este proyecto de cine documenta l mapea su territorio de exploración en la costa del caribe de Nicaragua, Costa Rica, Belice, Jamaica y Gran Caimán. En el caso de nuestro país las cin

eastas realizaron trabajos de campo en las comunidades de Karata y Bilwi, donde habitan negros mezclados con miskitos, y que no hablan inglés.

Luego viajaron a Bluefields, que es como el centro de la raza creole, a Corn Island, Puerto Limón y Ahuita en la región de Costa Rica. Estos negros del caribe son diferentes de los negros del Pacífico nicaragüense, o de la Isla de Ometepe, nos aclara.

Recordándonos que los primeros negros vinieron de esclavos con los ingleses en el siglo XVI. Y que los actuales nativos se autollaman creoles pero realmente todos son afrodescendientes, que hablan inglés, con algo de palabras en español y francés.

LOS PROTAGONISTAS

Es sobre esta memoria e identidad que el documental esboza la historia con protagonistas entrevistados y soportados con gráficos y archivos pero sin pretender ser un acucioso documental de rigor histórico y científico.

Para Álvarez, la historia viva de los negros sigue siendo oral, ya que una buena parte no se conoce de forma escrita o visual, por lo que junto a Marta Clarisa Hernández se han dedicado a recuperar los testimonios afrodescendientes.

Por ejemplo en el recorrido del documental aparece Bonny, ella es una negra que vive en Bilwi, es medio garífuna, habla tres lenguas, Miriam Hooker del Centro de Derechos Humanos, Ciudadanos y Autonómicos de la Costa Caribe, Cedehca, hablando de estos temas.

Otras son Débora Bush, una antropóloga que trabaja en la Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense (Uraccan), Carmen Cash del antiguo barrio Old Bank de Bluefields, que tiene que ver mucho con las comparsas tradicionales.

Julia Benard es una señora de casi 90 años, que explica cómo los negros realizan el rito a los muertos, Sandra Archivald, también de Bluefields, habla sobre las danzas de las festividades del Palo de Mayo; al igual Lizzie Nelson otro de los personajes populares es “Popo”, conocida animadora de los juegos de beisbol.

Estos y otros testimonios recabados de personas adultas, la mayoría mujeres de alguna manera hacen ver aspectos de la cultura negra. Algunos testimonios de los hombres están relacionados a la pesca y la tierra en el caso de las mujeres estas hablan de sus vivencias y cultura.

Los niños y niñas aparecen en el filme no como protagonistas de sus historias, sino que salen jugando o haciendo alguna actividad propia de sus edades, pero sin hablar de sus realidades, sueños e imaginaciones.

AUTONOMÍA Y CONVIVENCIA ÉTNICA

Otros de los elementos en el documental es la necesidad de replantearse una verdadera autonomía étnica que ponga en relieve su identidad creole, su lengua, cultura y mezclas.

Álvarez, recrea que algunos unos dicen ser, black indians, black creole, creole, afrodescendientes, caribeño del Corn Island, negro-nicaragüense y nicaragüenses.

Estas expresiones de pobladores ramas, garífunas, miskitos, mayangnas, creoles, y mestizos, apunta hacia un concepto de “varias naciones en convivencia” que es lo que pone en relieve de información, discusión y reflexión este valioso cine-documental.

El filme viene a ser una primera entrega de la cultura afrodescendiente del caribe nicaragüense, luego continuarán con la cultura garífuna que habita en Orinoco y Bluefields.

EL SÍNDROME DE ZELAYA EN LA MEMORIA

Según Álvarez, la óptica del documental toma las experiencias vividas de los black creole, por ejemplo el periodo del presidente Zelaya significó de alguna forma la muerte de su cultura, cierre de escuelas, y apropiaciones de tierras, esta denuncia de ribete histórico se aprecia en la película.

Sobre el duro periodo de guerra y desplazamientos militares sandinistas vividos por los negros y miskitos en los años ochenta, la cineasta explicó que todavía no lo ha procesado, para el documental Débora Bush, dijo que ellos “empezaron a tener conciencia con la revolución” durante la consulta de la autonomía.

La Costa Caribe nica también ha sido azotada por la naturaleza, por el tráfico de la droga. Solo una de los protagonistas, la “Popo”, toca fugazmente y con angustia el tema.

Para Álvarez, en toda Nicaragua está el problema de la droga, la costa es noticia cuando se trata de pleitos étnicos, drogas o desastres naturales, por lo que reclama que no se le estereotipe en esas casillas.

Premier fue en BICU, y presentación especial será en Managua.

El estreno tuvo lugar el 27 de mayo en el auditorio de Bluefields, Indian and Caribbean University (BICU), y su presentación especial en Managua está programada para mediados de agosto en los cines de galería Siman.

La dirección de este cine-documental con su contenido de estructura dramática etnográfica y sociocultural estuvo a cargo de Martha Clarissa Hernández, y María José Álvarez, y cámara de Fran Pineda.

Se contó con el asesor de historia, Johnny Hodgson, las litografías de la esclavitud del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica de la UCA, imágenes de la Cinemateca, y cuadros a tintas realizados por el pintor Tito Chamorro, mapas; así como de otros registros de Nicaragua y Costa Rica.

La parte musical con edición en creole fue realizada por “Roco” (Spencer Hodgson), con tres canciones inéditas. Fueron parte del repertorio los músicos Gerardo Arce, Anthony Mathews, Raymon Myers, Alfred Gill, entre otros.

En fin todo lo que se cuenta, con sus escenas de mujeres negras y hombres negros creoles fueron tomadas con cámara de cine alta, musicalizada y registrada en imágenes en blanco y negro para la parte histórica, y el tiempo presente en fotografías de color, y se estará distribuyendo en discos DVD HD. La próxima presentación será el próximo dos de julio en Puerto cabezas en Bilwi.

La Prensa Literaria

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