TRÍPOLI/AFP
El impugnado dirigente libio Muamar Gadafi se comprometió el miércoles a combatir hasta la muerte, aún cuando reconoció que está acorralado. El coronel libio expresó que la batalla contra los “cruzados” continuará “hasta el más allá”.
El anuncio lo hizo Gadafi a través de una grabación difundida por la televisión estatal libia, más de cuatro meses después del estallido de una revuelta transformada en conflicto armado.
“Nosotros resistiremos y la batalla continuará hasta el más allá, hasta que se acabe con ustedes, pero nosotros no seremos acabados”, dijo Gadafi al rendir homenaje a su compañero Juildi Hmidi, que perdió a varios miembros de su familia el lunes en un bombardeo de la OTAN contra su vivienda.
- El Consejo Nacional de Transición (CNT), órgano representativo de la rebelión, aseguró ayer que con o sin la OTAN combatiremos hasta el final, hasta la victoria.
Ayer también se informó que los primeros seis meses de ataques aéreos británicos en Libia rondará los 415 millones de dólares, según el ministro británico de Defensa Liam Fox.
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“Ya no es posible ningún acuerdo entre nosotros después de que ustedes han matado a nuestros hijos y nietos (…). Nosotros estamos entre la espada y la pared. Ustedes (los occidentales), pueden retroceder”, añadió. “Nosotros no tenemos miedo. No estamos buscando vivir o escapar”, dijo al tiempo que denunciaba que se ha lanzado una cruzada contra un país musulmán y que apunta a sus civiles y niños.
El lunes, la OTAN bombardeó en Sorman, 70 km al oeste de Trípoli, una residencia de Juildi Hmidi, un influyente político y viejo camarada del coronel Gadafi, matando a 15 personas, dijeron las autoridades. Varios miembros de la familia Hmidi murieron en el bombardeo aéreo, entre ellos tres niños.
OTAN ADMITIÓ ATAQUE
La OTAN admitió haber lanzado un ataque de precisión contra un centro de comando y de control de alto nivel. El dirigente libio dijo que la oficina de Juildi Hmidi en Trípoli había sido bombardeada en cuatro ocasiones.
El discurso del dirigente libio se produce en momentos en que aparecen divisiones entre los países de la OTAN respecto a la operación en Libia.
Italia, país que alberga el cuartel general de la operación y bases de las que despegan los bombarderos de la OTAN, denunció los bombardeos contra civiles y el estancamiento del conflicto que ha causado miles de muertos desde el 15 de febrero.
El ministro italiano de Relaciones Exteriores, Franco Frattini, pidió el miércoles una suspensión inmediata de hostilidades en Libia con el fin de organizar corredores humanitarios para ayudar a la población. Esa propuesta fue rechazada por Francia que consideró que una tregua, incluso con fines humanitarios, permitiría a Gadafi reorganizarse.
También el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, se opuso al fin de las operaciones, afirmando que la Alianza Atlántica “continuará su misión porque si cesamos, innumerables civiles podrían perder la vida”.
Pese a las críticas, las operaciones de la OTAN parecen entrar en una nueva fase, bombardeando sobre todos los retenes levantados en las carreteras que llevan a Trípoli y los vehículos militares ligeros equipados con cañones antiaéreos o de lanza cohetes.
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