Jilton Calderón, el estupendo bateador de Carazo. LA PRENSA/BISMARCK PICADO

Un out difícil

Hay casi un consenso en que Jimmy González es el mejor bateador de Nicaragua. Su swing compacto, habilidad para descifrar envíos y sobre todo sus cifras, tienen al suspendido artillero de los Toros un paso adelante de las demás.

Hay casi un consenso en que Jimmy González es el mejor bateador de Nicaragua. Su swing compacto, habilidad para descifrar envíos y sobre todo sus cifras, tienen al suspendido artillero de los Toros un paso adelante de las demás.

El debate es sobre quién es el que le sigue.

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¿El pitcher más difícil? Julio Ráudez, es muy incómodo hasta para los bateadores zurdos.

¿Ya viste batear a Gilbert Mendoza? Es tremendo bateador, pero aún debe trabajar con los envíos adentro.

¿Clasificará Carazo? Eso es lo que queremos todos aquí y confiamos en que vamos a lograrlo.

¿Qué impidió que te firmaran? Mi poca velocidad. No corro muy rápido.

¿Cuál es tu meta? Hacer la Selección.

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Para muchos, Ofilio Castro, cuya experiencia en Ligas Menores y sus varias temporadas a nivel local han terminado de construirlo como bateador, es el segundo en la lista. Otros en cambio hablan de Jilton Calderón, el emergente artillero de Carazo, que se ha vuelto un out muy difícil.

“Al menos a mí me parece que Jimmy y Ofilio están por encima. Yo creo que estoy entre los primeros cinco bateadores de Nicaragua porque aunque tengo buenos números, me falta mucho por aprender todavía”, asegura Calderón.

Tras coleccionar seis hits en trece turnos ante Matagalpa el fin de semana, Calderón dejó su promedio en .406, por 84 imparables en 207 oportunidades. Tiene además siete jonrones y 52 carreras empujadas. Y por lo visto, no hay forma de sujetarlo, y mejor aún, sigue trabajando para progresar.

“Además del entrenamiento con el equipo por las mañanas, dedico tres días a la semana al gimnasio y eso me ha dado resultado. Los consejos de mi papá y los de Jorge Luis Avellán me han ayudado mucho y espero seguir creciendo”, indica.

Calderón tiene solo 22 años y como es natural, ha estado siempre bajo comparaciones con su papá, Arnoldo, destacado bateador que tras aparecer con Carazo se volvió un peligro con los Dant

os y extendió su carrera como para irse con más de 1,000 hits, cifra que a Jilton le gustaría sobrepasar.

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