Mayo está marcado en el calendario como el mes que entran el invierno y con el las lluvias; pero junio le esta quitando ese lugar, solo que en lugar de agua lo que esta cayendo son lluvias de alza. Primero la energía eléctrica con su descomunal alza que es del 41.8 por ciento, el cual fue autorizado por el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) y del Ministerio de Energía y Minas (MEM).
Y como todos los fines de semana, se vuelve a registra una nueva alza en los precios de los combustibles. El litro del diesel aumento 0.63 centavos de córdoba, mientas el de la gasolina súper experimento un alza de 0.51 centavos de córdoba.
CEDER O PERDER
Aunque el invierno aún no entre de lleno en los mercados, el aumento peso a peso en algunos productos de la canasta ya se hace sentir.
Productos como la papa, la cebolla y las carnes aumentan de precios y según vendedores las razones se adecuan a la temporada: no se puede traer todo la mercadería por los malos caminos, las frutas y verduras se echan a perder por el exceso de humedad, escasea el producto.
Doña Dominga Espinoza trae sus productos desde Masaya y esta semana ha tenido que ajustar sus precios.
“La zanahoria se daba hasta 4 por 10, ahora se ha perdido por que el producto se pudre y lo que queda bueno es poco y aumenta de precio, ahora se está dando a 4 por 20, la venta baja, pero es peor dejar de vender”, comenta Espinoza.
Ajustar. Los comerciantes ajustan su precio para no salir perdiendo la inversión, pero considerando el bolsillo de consumidor que reciente las alzas. Los compradores ajustan su presupuesto restando productos a la lista de compras o disminuyendo la cantidad de artículos.
DEL QUESO Y FRIJOLES
Contra pronóstico y a pesar de que ha aumentado un córdoba esta semana, el frijol no ha disparado su precio pero el mercado consume las reservas del grano.
“Nosotros tenemos el Estelí (frijol oscuro) a 16 y el rojo a 17 la libra, se ha mantenido a pesar del invierno, el asunto es que ajuste con lo que queda y cuando venga la próxima cosecha en unos meses por ley tendría que bajar”, comenta Moisés Blandón, comerciante de granos básicos en el mercado Mayoreo.
Hace un par de semanas este tramo en el mercado Mayoreo no había sido abastecido por sus distribuidores debido a problemas de transporte.
A Reyna Obando, distribuidora de queso en el mercado Iván Montenegro, le pasó lo mismo. “La semana pasada dos días no tuvimos queso por que estaban malos los caminos, se pierde el día completo y lo único que nos ayuda es que el precio del queso se ha mantenido. Nosotros damos a 28 la libra y a 26 córdobas si lleva al por mayor, así el cliente no se va”, explica Obando.
Sin embargo para José Ramón Rivera López, vendedor de queso en el mercado Roberto Huembes, esto es un arma de doble filo.
“La gente está comprando el queso porque está barato, el problema es que con la demanda los vendedores se multiplican”, asegura Rivera López. “Hay gente que se dedica a vender queso aprovechando el buen precio, la población prefiere lo cómodo y compra en esos puestos improvisados o a los vendedores ambulantes. Eso nos resta venta a nosotros que vendemos en tramos, que pagamos impuestos y que cumplimos con todas las exigencias del Minsa”, resiente el vendedor.
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