Acusan a latino de colocar bomba en Illinois que no explotó

Un latino identificado como Sergio Chávez, de 19 años, fue acusado hoy de colocar una bomba que no explotó cerca de una estación policial de la vecina ciudad de Evanston, Illinois.

Chicago, EE.UU./EFE

Un latino identificado como Sergio Chávez, de 19 años, fue acusado hoy de colocar una bomba que no explotó cerca de una estación policial de la vecina ciudad de Evanston, Illinois.

La fiscalía federal del Distrito Norte de Illinois informó en un comunicado que Chávez fue detenido el domingo por la tarde, después de que la policía recibió un llamado de alerta del propio acusado.

En la denuncia presentada al juez federal Michael Mason, un agente de la Oficina Federal de Alcohol, Tabaco, Armas de fuego y Explosivos (ATF, por su sigla en inglés) afirma que Chávez era una voz conocida de la policía por llamados anteriores.

Aun así se investigó su denuncia de que «alguien» había fabricado una bomba con intención de hacerla explotar en un contenedor de basura ubicado en la parte trasera del Departamento de Policía de Evanston.

En ese lugar la unidad antibomba de la oficina del alguacil del condado Cook encontró una bolsa de plástico con una caja de cartón en su interior amarrada a otra caja negra que contenía tres morteros utilizados en fuegos artificiales, pedazos de vidrio, munición calibre 22 y aproximadamente 40 clavos metálicos.

De haber explotado, agrega la denuncia, el artefacto habría tenido un efecto letal en un radio aproximado de 30 metros.
Chávez alertó a la policía el sábado por la tarde y fue detenido al día siguiente, después que llamara nuevamente para decir que él había sido el encargado de llevar el artefacto hasta el lugar donde fue encontrado.

Fue citado al Departamento de Policía y detenido cuando se presentó, tras haber ofrecido dos versiones sobre lo ocurrido.

La primera afirmaba que recibió un paquete de otra persona, que pensó era marihuana, y se encargó de llevarlo a la estación policial, y en la segunda admitió que él fabricó el artefacto explosivo.

Según su versión, estaba convencido que por haber alertado a la policía antes de la explosión iba a recibir una recompensa.

En cambio, según la fiscalía, arriesga una pena máxima de diez años de prisión y una multa de 250.000 dólares, de ser declarado culpable.

En la denuncia se establece que agentes federales hicieron una requisa en el domicilio de Chávez y encontraron en su dormitorio un clavo y un pedazo de cartón similares a los utilizados en la confección de la bomba.

Chávez dijo a los agentes que aprendió a fabricar bombas después de experimentar con fuegos artificiales y pólvora negra.

Tom Ahern, vocero de la ATF, dijo que Chávez no tiene antecedentes criminales y se cree que actuó solo.

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