Claire de Oliveira
RIO DE JANEIRO/AFP
Cientos de policías y militares fuertemente armados, apoyados por helicópteros, tomaron este domingo el control de la favela de Mangueira en Rio de Janeiro, cerca del mítico estadio de Maracaná, donde tendrá lugar la final del Mundial de fútbol 2014, sin que se produjeran enfrentamientos, constataron periodistas de la AFP.
Unos 750 efectivos, entre ellos más de un centenar de fusileros navales y 160 policías del temido Batallón de Operaciones Especiales (Bope) de la Policía Militar participaron de esta operación largamente anunciada y destinada a pacificar esta favela de la zona norte de Rio, informó a la AFP un vocero de la fuerza de choque policial.
Famosa por ser la cuna de la escola de Samba ‘Estaçao primeira de Mangueira’, la más popular del carnaval carioca, la favela, un barrio pobre enclavado en un cerro como tantos otros al norte de la ciudad, estaba bajo el control de traficantes.
La operación comenzó poco después de las 6:00 a.m. locales.
Al alba, los primeros vehículos blindados de transporte de tropas se lanzaron a las calles escarpadas de la favela, mientras helicópteros de la Fuerza Aérea sobrevolaban el lugar, para cubrir el ingreso de soldados y policías.
Una hora y media más tarde, y sin que se produjera un solo disparo, dos vehículos blindados de los fusileros navales habían alcanzado el punto más alto de la favela, ante la mirada de habitantes del lugar desde sus ventanas.
La mayoría de los vecinos del lugar se negaban a hablar por temor a represalias en caso de que los traficantes vuelvan a hacerse del control del barrio.
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