Algunos alumnos de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC), diseñadores de moda, ofrecieron diferentes vestidos de noche hechos de bolsas negras para basura, trajes de gala elaborados de papel descartado, y hasta un vestido de moda con plástico desechado.
Nadie se pondría eso para salir de su casa. Ni siquiera las modelos se atreverían a llegar vestidas así a la universidad.
Se trata de vestidos frágiles, no convencionales, baratos, y sin una marca que los respalde. Nada que invite a usarlos.
Pero tampoco son para andarlos luciendo por ahí. Su objetivo es otro… “mudar” la mente.
“No son realmente prendas de vestir, no son para ir a una fiesta, son para concientizar a las personas, de lo útil que es el papel periódico para volverlo a usar, para hacer conciencia de cómo estamos dañando el planeta si desechamos todo”, comentó José González, estudiante de Arquitectura, de la UCC.
El desfile, realizado este viernes en el pasillo principal de la universidad, atrajo la atención de los estudiantes, de quienes se espera sean profesionales con conciencia ambiental cuando realicen sus proyectos, dijo René Zaide Terrazas Febres, decano de la Facultad de Arquitectura, Ingeniería y Infraestructura de la UCC.
Más allá del desfile, la universidad ofreció una pequeña jornada en conmemoración del Día Mundial del Medioambiente, que se celebra cada año el 5 de junio.
La misma incluyó una expoventa de productos de empresas consideradas amigables con el medioambiente, y conferencias magistrales sobre reciclaje y cambio climático.
Ambos temas son más importantes de lo que se cree para el país.
El reciclaje genera más de 40 millones de dólares al año en exportaciones.
Por otra parte, el cambio climático provoca más sequías, inundaciones y huracanes, que impactan negativamente la economía de Nicaragua.
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