Momentos de terror vivieron al mediodía de ayer los pasajeros del bus placas M1009 de la ruta 114 a manos de dos delincuentes que portando armas de fuego los asaltaron incluso al conductor.
Para Orozco, pese a que el año pasado los delitos disminuyeron a nivel general en el país, hay delitos en particular que tienen un repunte, como ocurre con los robos en sus distintas modalidades.
Orozco consideró que las unidades móviles implementadas por la Policía desde el primer trimestre del año en la capital, ha sido una buena alternativa, pero solo sirven como respuesta a unos sectores de la población, no así a aquellos lugares hacia donde se desplazan los delincuentes.
Orozco consideró que la Policía debe analizar la forma en que deberán contrarrestar ese desplazamiento de la delincuencia, y una forma adecuada podría ser un mayor número de horas patrullaje, pues muchas veces quienes delinquen se movilizan en motocicletas, asaltan en barrios que no es donde residen y seleccionan las zonas donde consideran hay movimiento de dinero, como universidades y centros de comercio.
Elizabeth Romero
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El atraco dejó como resultado la muerte de uno de los asaltantes, al conductor lesionado de bala y a los pasajeros con crisis nerviosa.
La situación movilizó por lo menos a cien policías entre los Distritos Tres, Uno, Auxilio Judicial Nacional, Academia de Policía y una brigada de patrulla del complejo Ajax Delgado.
En el lugar la Policía entrevistó a casi todos los pasajeros, algunos de los cuales indicaban que eran tres los asaltantes.
Otros relataban que fueron dos, pero uno huyó y se llevó la bolsa de monedas del cobrador del bus.
Según las declaraciones, los dos asaltantes abordaron el bus en la bahía del Centro Cívico. Uno caminó hacia la parte de atrás del bus y el otro se quedó casi en la entrada.
Cuando el bus fue puesto en marcha, 25 varas hacia los semáforos del Zumen, el que estaba adelante sacó un arma de fuego y anunció que se trataba de un asalto y que entregaran todo lo de valor.
El otro delincuente comenzó a recoger billeteras y joyas, según lo relatado por testigos a oficiales del Distrito Tres de la Policía.
El asaltante que iba adelante llevaba amenazado al conductor Álvaro Antonio Campos Pérez (32) y lo obligó a acelerar.
Según fuentes policiales, en la bahía conocida como “la Julio Martínez”, el busero intentó detenerse y no lo logró, pero toda la situación fue detectada por la gente que estaba ahí. Un vendedor de agua helada le informó sobre la situación a tres policías que en ese momento hacían un rondín a pie.
Los policías trataron de seguir al vehículo corriendo y al ver la dificultad pidieron apoyo a un taxista. Abordaron el auto y persiguieron al bus, pero los delincuentes al detectarlos comenzaron a dispararles.
El taxista logró adelantar e interceptar la unidad de la ruta 114 en la bahía de la colonia El Periodista.
A la persecución se sumó una motopatrulla que circulaba en sentido contrario, así como un bus lleno de oficiales de la Academia de Policía e inmediatamente rodearon al bus.
Los oficiales pidieron que se bajaran con las manos detrás de cabeza, pero el atracador Edward Castillo Fonseca (26) que iba detrás del conductor lo tomó como rehén.
Castillo Fonseca gritó que no bajaría, que moriría dentro del bus y abrió fuego contra los oficiales.
“Los policías respondieron al fuego y lo impactaron en la cabeza”, según un agente del Distrito Tres de Policía de Managua.
El chofer resultó herido.

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