Por Jeniffer Castillo Bermúdez, Juan Tijerino y Ramón Potosme
Algo raro se esconde tras la demanda de reformar el Código de la Niñez y la Adolescencia de parte de la dirigencia estudiantil más grande del país, según los organismos de la sociedad civil que iniciarán cabildeos los próximos días para defender la legislación de la niñez y adolescencia.
Actualmente la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN) protagoniza la demanda de incrementar a 15 años la pena máxima para menores de 16 años que cometan delitos.
Con esto, según Mario Chamorro, director de Dos Generaciones, “se corre el riesgo de que la demanda de reformar el Código de la Niñez sea un tema electoral (…) porque los estudiantes ni siquiera conocen concretamente lo que establece el Código”.
Desde hace un mes la comunidad universitaria ha realizado una serie de plantones en los que demandan el aumento de las penas para los adolescentes que cometan delitos, como el más reciente, en el que Evans Omar Ponce, de 21 años, perdió la vida en las inmediaciones de la Universidad Centroamericana (UCA).
“Los jóvenes no solo están delinquiendo, también están aportando al desarrollo de sus familias. Actualmente hay unos 220 mil niños que laboran en el país. En este sentido, mientras no haya inversión en políticas sociales perderemos las oportunidades de reducir la inseguridad ciudadana”, dijo Chamorro.
Para Adilia Amaya, directora ejecutiva del Instituto de Promoción Humana (Inprhu) esta demanda podría convertirse en un tema electoral “mal manejado” porque el aumento de las penas no reduciría la inseguridad ciudadana en general.
“Hay que invertir en seguridad ciudadana. Cómo promover que los adolescentes no sean violentos si los mismos partidos políticos los están utilizando para generar violencia”, dijo Amaya.
La presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Alba Luz Ramos, llamó en Canal 12 a no sobredimensionar el tema de reformar el Código.
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