WASHINGTON/AFP
Estados Unidos impuso sanciones este jueves a la policía iraní, la Guardia Revolucionaria y la milicia islámica Basij por «graves abusos a los derechos humanos».
«Las acciones de hoy demuestran la voluntad de Irán de poner la maquinaria del Estado, en sus niveles más altos, en contra de su propia gente para reprimir sus aspiraciones democráticas», señaló el Departamento del Tesoro en un comunicado.
La secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton aseguró en un comunicado que «la lucha por las libertades y los derechos fundamentales continúa, cerca de dos años después de que los valientes ciudadanos iraníes salieron a la calle». En ese texto denuncia la «complicidad» de las tres entidades en «la represión aún en curso».
Estas sanciones, que refuerzan lo ya implementado por Estados Unidos en el curso de los años, congelan los bienes de las personas o las entidades aludidas que se encuentran en Estados Unidos o están controladas por ciudadanos estadounidenses. Prohíben además toda transacción entre las personas sancionadas y los estadounidenses.