Por Edgard Rodríguez C.
La más vieja y feroz rivalidad en las Grandes Ligas no inició en el terreno de juego. Y lejos de perder vigor, se ha vuelto más ferviente con el tiempo.
Boston era el puerto más cercano de América a Europa y ahí fueron establecidas varias de las más prestigiadas escuelas de élite. Nueva York, en tanto, era vista como ciudad sobrepoblada y sucia, pero luego se convertiría en el centro económico e industrial de la nación.
Así que la rivalidad entre las ciudades se trasladó al pasatiempo nacional de Estados Unidos, con unos Medias Rojas dominantes al principio del siglo pasado y unos Yanquis (Highlanders al inicio) como perennes sotaneros, hasta que Babe Ruth cambió la historia a partir de 1920.
Boston había ganado las Series Mundiales de 1903, 1912 y 1918, pero al final de 1919 el dueño del club, Harry Frezee, tenía problemas para pagar la planilla y montar una obra de teatro en Broadway. Así que hizo su peor negocio. Mandó a Babe Ruth a los Yanquis por 5,000 dólares y un préstamo.
Ya con Ruth en el centro de su line up, los Yanquis fueron a siete Series Mundiales y ganaron cuatro, mientras Boston se pasaba sin asistir a una, desde 1918 a 1947 cuando llegó al clásico y perdió.
Y avanzaron los años hasta llegar a ochenta sin un cetro, dando paso a la supuesta maldición de Ruth.
Durante esos 80 años, los Yanquis ganaron 26 Series Mundiales y 39 banderines de liga. Eso sí, cuando Boston le puso fin a su ayuno, en el 2004, lo hizo con clase quitándole ventaja de 3-0 a los Yanquis, para apartarlos del camino e ir a barrer a San Luis en el clásico.
Además de Ruth, la rivalidad tiene momentos cumbres como cuando Bucky Dent se voló la cerca en el juego extra de 1978, cuando los Mulos borraron un déficit de 18 partidos, o el palo de Aaron Boone en el 2003 para eliminar a Boston, con todo y el empujón de Pedro Martínez a Don Zimmer.
Tras más de cien años de odio, la rivalidad está en lo fino. Y hoy, que Boston está en el Broxn, la atmósfera en el beisbol se vuelve más intensa.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 B