“Daniel Ortega piensa que la pobreza se erradica por decreto. La pobreza solo se elimina generando empleos y él se ha limitado a dar limosnas”, enfatizó el candidato a la Vicepresidencia por la Alianza Partido Liberal Independiente (PLI), Edmundo Jarquín, ayer al concluir junto a Fabio Gadea una gira de precampaña por municipios de Nueva Segovia.
En respuesta a recientes señalamientos de la Iglesia católica por limitarse a dar asistencialismo a los pobres en lugar de soluciones permanentes, el presidente Daniel Ortega dijo que programas como el Bono Productivo, Hambre Cero y Usura Cero convierten en “propietarios” a sus beneficiarios.
Para Francisco Aguirre, candidato a la Vicepresidencia por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), la afirmación de Ortega demuestra que tiene una visión muy distinta del asistencialismo que el resto de las personas. “Dar un pescado a alguien con hambre sin enseñarle a pescar, siempre será asistencialismo”, aseguró.
Según Aguirre, cualquier programa que entregue zinc, cerdos, gallinas o cualquier otra cosa sin que el beneficiario tenga que pagar por ello es asistencialismo. Pues no permite recuperar el costo de la ayuda, evita que el programa sea autosostenible y tiende a degenerar en paternalismo, clientelismo y dependencia política, especialmente en el actual contexto de campaña electoral, ya que se convertirán en un medio para “atrapar votos”.
El candidato a presidente por la Alianza Liberal Nicaragüense, Enrique Quiñónez, señala que Ortega intenta eliminar la pobreza que provocó en los ochenta, pero de la forma equivocada, tratando únicamente de sostener la pobreza, cuando la solución efectiva es estimular la inversión para crear más fuentes de empleo.
Jarquín, en tanto, señaló que “en un Gobierno como el de Ortega, donde el Producto Interno Bruto per cápita ha crecido el medio por ciento por año, necesitaríamos 140 años para alcanzar el ingreso per cápita que tienen los hondureños”.
Prometió que de llegar al poder junto con Gadea “harán crecer la economía en un 7 u 8 por ciento anual, duplicando cada 15 años el ingreso per cápita, de tal manera que en 25 años habremos eliminado la pobreza en Nicaragua”.
Gadea mantuvo su compromiso de gestionar programas como la Cuenta Reto del Milenio para occidente y algo similar para el norte del país.
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