Anoche durante la inauguración de las nuevas instalaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el presidente Daniel Ortega calificó el incremento de los aportes de esa institución al país como un reconocimiento directo a su eficiente gestión.
De paso aprovechó la presencia de monseñor Miguel Mántica —quien asistió al evento en representación del arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes— para responder a las críticas que a inicios de esta semana una vez más hizo la alta jerarquía de la Iglesia católica contra las políticas asistencialistas que su gobierno promueve y que según él sacarán de la pobreza a los nicaragüenses, porque los convierten en “propietarios” y sujetos económicos”.
El presidente Ortega detalló que en el 2007, cuando llegó al poder, el BID mantenía un programa de 80.2 millones de dólares para inversiones, que en el 2008 llegó a 60.2 millones de dólares para inversión y 20 millones de dólares para apoyo presupuestario.
En el 2009 121.5 millones de dólares para inversiones y 40.5 millones para apoyo presupuestario, para un total de 162 millones de dólares, dando así un gran salto a pesar de la crisis económica que afectaba al mundo.
Detalló que el 2010 el aporte para inversión fue de 127.7 millones de dólares y 42.5 millones de dólares para apoyo presupuestario, para un total de 170.2 millones en ese año.
Luego anunció que para este año el apoyo del BID será de 171.2 millones de dólares distribuidos en 126.2 para inversión y 45 para apoyo presupuestario y confirmó que ya está comprometido un aporte similar para el 2012.
El presidente del BID, Luis Alberto Moreno, aseguró que esta es una gran década de oportunidades para América Latina, “si se saben aprovechar”, gracias al incremento del precio de los alimentos que se producen en la región y que todo hace prever que mantendrán su tendencia alcista.
Enfatizó en que el gran reto de Nicaragua es doblar su producción de alimentos, pero recordó que para lograrlo es necesario resolver las necesidades de energía, agua y saneamiento, y también volcar un gran esfuerzo sobre los pequeños productores agrícolas.
CONFIANZA EN EL AGRO
Moreno indicó que en los últimos diez años, el BID ha proporcionado créditos al país por más de 1,300 millones de dólares y recordó que hace cinco años condonó 1,172 millones de deuda externa como parte de la iniciativa de para los países pobres altamente endeudados o HIPC por sus siglas en inglés.
Más temprano Moreno asistió a la inauguración del Laboratorio de Diagnóstico Veterinario y Microbiología de Alimentos, financiado por el BID, donde señaló que el apoyo de la institución al país se da por la confianza en el potencial de producir y exportar alimentos que ven en el país.
Durante su discurso y viendo fijamente a monseñor Mántica, Ortega aseguró: “Nosotros no estamos por la política asistencialista. Es importante dejarlo claro porque aquí continuamente se habla de que este es un gobierno asistencialista. No”.
A inicios de esta semana los obispos emitieron un documento en el que señalaron: “A los pobres hay que respetarlos en su dignidad: debemos comprometernos en su promoción humana integral más allá del puro asistencialismo económico y hacer que sean sujetos de su propia historia”.
PROPIETARIOS
Ortega ripostó que “cuando nosotros le entregamos a una mujer en el campo la gallinita, la vaca preñada, los cerdos, la semilla para que pueda cultivar la tierra, le entregamos también conocimiento, tecnología para que pueda administrar esa propiedad. Porque esa mujer que estaba en la extrema pobreza, que estaba en la mendicidad, se está convirtiendo en ese momento en sujeto productivo. Se incorpora a ser una propietaria privada”.
Para el mandatario, “no solo el gran empresario es propietario, hay grandes empresarios, medianos, pequeños empresarios y cooperativas… y esa mujer se incorpora a ser sujeto productivo porque en su parcela va a garantizar la alimentación de sus hijos, pero además va a comenzar a comercializar el producto. Se convierte en un sujeto económico y eso no se llama asistencialismo”.
Insistió en que asistencialismo es lo que hay que practicar en ocasiones porque “no queda de otra”, porque hasta Cristo lo practicó. “Por lo menos a mí en la Iglesia católica me enseñaron a practicar la caridad. Pero la mejor caridad no es regalar ropa usada a la gente o un plato de comida. La mejor caridad es incorporar a la gente como sujeto productivo y con ese programa del bono productivo hemos incorporado, estaremos incorporando ya este año 2011, 85 mil mujeres con sus familias a las actividades productivas del país”.
Añadió que llevarles láminas de zinc a las familias campesinas para que tengan un techo digno “es facilitar mejores condiciones para incorporar en actividades productivas a los campesinos” y de los barrios en las ciudades porque rendirán más en sus trabajos o estudios.
Defendió la estrategia económica, el Programa Usura Cero y sus resultados en el apoyo a pequeños negocios. Ortega reconoció que estos logros se deben a la gran alianza que mantiene con la empresa privada.
El presidente del BID, Luis Alberto Moreno, elogió el trabajo del representante de Nicaragua en el BID, Manuel Coronel y lamentó que lo hayan trasladado al Banco Mundial. El presidente Daniel Ortega anunció que propuso a Francisco Mayorga para sustituirlo. Mayorga atribuyó el nombramiento a su gran experiencia en la banca internacional y restó importancia al “traspié” que tuvo al frente del extinto Banco del Café, atribuyendo su quiebra a la política de cierre de bancos que promovió el entonces presidente Arnoldo Alemán.
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