Por Jennifer Castillo
Con ramas de árboles, piedras y pancartas en mano, una gran cantidad de estudiantes de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) mantienen cerrado un tramo de la Pista Juan Pablo II entre la Universidad Centroamericana (UCA) hasta los semáforos de ENEL Central, para exigir a los diputados de la Asamblea Nacional una reforma al Código de la Niñez y la Adolescencia tras la muerte del joven universitario Evans Omar Ponce.
Ponce, quien era estudiante del último año de la carrera de Arquitectura, murió de una cuchillada en el estómago cuando seis delincuentes lo asaltaron la tarde del pasado 13 de mayo cuando recién salía de la UNI. La víctima iba en compañía de dos compañeros más, que escaparon al observar al grupo de asaltantes.
Los manifestantes piden que los adolescentes involucrados en el crimen sean juzgados como adultos y que el Código de la Niñez no sea el pretexto para amparar a peligrosos delincuentes.
Los universitarios también solicitan a la Policia Nacional mayor presencia en las vías cercanas a las universidades, pues según los estudiantes, cada día se registran entre cuatro y cinco asaltos y los agentes policiales brillan por su ausencia, pese a la cercanía de la sede nacional policial.
Los estudiantes indicaron que las protestas permanecerán mientras no les den respuesta a sus demandas y que estudiantes de otras universidades se están sumando a la protesta, paralizando las vías cercanas a sus respectivas casas de estudio.
Se conoce que la protesta también se ha extendido también a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), Universidad del Valle, Recinto Universitario Pedro Aráuz Palacios (Rupap), Upoli, la Uni-Norte de Estelí.
Esta mañana, unos seis agentes de la Policía se mantenían cerca de la UCA, pero no impedían la protesta estudiantil que hasta ahora se ha desarrollo de forma pacífica.
De momento, los estudiantes no han hecho uso de morteros, pese a que algunos portan lanzamorteros.







