Por Roberto Morales
Dos puestos de venta de gas licuado presentaron diversas anomalías durante una inspección que esta mañana ejecutó el Instituto Nicaragüense de Energía (INE). La inspección tiene por objetivo verificar las condiciones en que se ofertan los cilindros de gas para cocinar, tal como lo exigió ayer el Instituto Nicaragüense de Defensa del Consumidor (Indec).
Las cuadrillas del INE visitaron varios negocios en el barrio La Fuente, al surcentro de Managua. Aquí se encontraron con anomalías en dos puestos de venta: cuatro tanques de Zeta Gas estaban fuera de peso en uno de los negocios. En el otro puesto de distribución se encontró con el mismo problema cinco tanques de Tropigas.
En el puesto Centro Express Gazo, los inspectores del INE encontraron que los sellos de seguridad de los tanques Tropigas estaban mal puestos y podían ser quitados fácilmente.
El director de Fiscalización del INE, David Lara Bustamente, señaló que «esta es una anomalía que puede ser penada porque los sellos que trae cada tanque deben estar bien tallados para garantía de los usuarios».
Lara también manifestó que «en los dos puestos de venta requisados, la cantidad de tanques bajos de peso supera lo que permite la ley por lo que se podría abrir proceso administrativo contra las empresas», agregó.
Para esta auditoria, INE movilizó a seis cuadrillas de dos inspectores cada uno.
El operativo del INE se dio un día después de la protesta realizada por miembros del Indec, quienes solicitaron inspecciones en los puestos de distribución de gas licuado, para determinar el peso de los cilindros, así como el precio de venta. El Indec exige además estabilidad en los precios del gas licuado y de la energía, cuyas facturas registran alzas continuas que afectan a la población.