WASHINGTON/EFE
La Organización de Estados Americanos (OEA) se preparaba ayer para decidir hoy el reingreso de Honduras al organismo, después de 23 meses de suspensión tras el golpe de Estado de junio de 2009 que depuso al entonces presidente Manuel Zelaya.
La OEA convocó la semana pasada una Asamblea General extraordinaria a nivel de cancilleres para debatir la reincorporación de Honduras después de la firma del Acuerdo de Cartagena de Indias (Colombia), auspiciado por Colombia y Venezuela, en el que se acordó el regreso de Zelaya.
Honduras necesita los votos de al menos dos tercios de los 33 miembros activos actualmente para volver al organismo, algo con lo que cuenta en estos momentos, indicó el lunes el presidente hondureño Porfirio Lobo.
El ambiente en la OEA “es bastante favorable” para Honduras, “hemos logrado un consenso bastante grande de diferentes países”, señaló el mandatario, quien enfatizó que el retorno a la OEA significará “lograr de nuevo ser parte de la comunidad latinoamericana y del resto de América”.
Ecuador es el único país que está contra la vuelta de Honduras por considerar que no se han hecho los cambios suficientes y que la situación de los derechos humanos no se ha resuelto.
De igual manera, organizaciones de derechos humanos como el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) se han opuesto a la vuelta de Honduras hasta que haya un compromiso con los derechos humanos.
A estas protestas se han sumado las voces de un grupo de 87 líderes demócratas del Congreso de EE. UU. que instaron en una carta a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, a que presione a Honduras hacia un mayor respeto de los derechos humanos, y sopese la suspensión de ayuda para garantizar el fin de los abusos.
No obstante, el presidente Lobo se ha mostrado convencido de que Honduras volverá a ser miembro de pleno derecho con la vuelta de Zelaya el sábado, tras 16 meses de exilio en República Dominicana.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, viajó a Tegucigalpa para recibir junto con el presidente Lobo a Zelaya y expresó su deseo de que la vuelta de Honduras sea “por consenso, por unanimidad o por la mayor cantidad de votos posibles”.
Insulza felicitó a Lobo por su gestión para superar la crisis hondureña y subrayó que el documento firmado por Lobo y Zelaya en Cartagena “es un acuerdo entre hondureños”, algo que la OEA y el resto de la comunidad internacional siempre quisieron que “fuera así”.
El encuentro en Washington se producirá cuatro días antes de la 41 Asamblea General que se celebrará del 5 al 7 de junio en El Salvador y en la que se espera que Honduras pueda participar como miembro activo.
Los países centroamericanos son los más interesados en que Honduras vuelva a ser miembro de pleno derecho, ya que el tema central de este año será la seguridad ciudadana, un tema que afecta de cerca a estos países.
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