Los proyectos más costosos y de mayor impacto en Managua están a medio palo y algunos que ya llevaban mayor avance se han empezado a derrumbar con las primeras lluvias de este invierno.
Los mayores problemas se registran actualmente en los barrios Sierra Maestra y Camilo Ortega, del Distrito III. En el barrio La Primavera las corrientes arrastraron parte del muro de gaviones recién instalado y en Sabana Grande la comuna ya lleva dos “intentos” fallidos de obras viales en el sector de los rieles.
En Sierra Maestra, la comuna capitalina debió construir un muro de contención de 500 metros lineales, seis cortinas que reducirían la velocidad de la corriente dentro del cauce y 200 metros lineales de siembra de un tipo especial de zacate (vetiver) para impedir deslaves. La obra debió estar lista desde marzo, pero va en su fase inicial y eso ya ha traído problemas a los vecinos.
“Instalaron ese muro de gaviones en esta zona y en vez de ayudarnos, la corriente se llevó parte de lo que ya habían construido y además desbarrancó nuestra propiedad. Con las lluvias del viernes (27 de mayo), casi se nos desbarranca la casa, porque el agua rompió más la propiedad, nosotros ya casi que sentíamos que íbamos a tener que recoger nuestra casita en la playa”, contó María Esther Araica, cuya vivienda está ubicada justo enfrente del cauce que cruza el barrio Sierra Maestra.
De acuerdo con el Plan de Inversión Anual (PIA) de la Alcaldía de Managua, la obra de drenaje pluvial en el Sierra Maestra cuesta 7.8 millones de córdobas y debió estar listo desde marzo, para evitar los problemas con la llegada del invierno.
En el barrio Camilo Ortega, el rótulo del proyecto millonario está listo, aunque la obra aun no se concluye. “Una de las cortinas contempladas en la obra se derrumbó porque llovió y la corriente fue muy fuerte. Entonces, optamos por cambiar la cortina a otro sitio”, indicó Armando Rugama, ingeniero residente de la obra.
En ese barrio, también del Distrito III, la comuna capitalina debió haber concluido una inversión de 4.7 millones de córdobas con la instalación de 200 metros lineales de muro de gaviones y tres cortinas para retención de las escorrentías. Todo debió estar listo desde abril pasado.
BENEFICIO “A MEDIAS”
En el barrio La Primavera, la administración municipal apenas concluyó la inversión de 4.1 millones de córdobas en la construcción de mil metros cuadrados de muro de gaviones en el cauce que divide al barrio La Primavera y el sector de Villa Vallarta.
A pesar de que la Dirección de Proyectos no lo detalla, en el terreno la obra fue construida en el costado oeste del cauce para beneficiar directamente a los habitantes de las viviendas que fueron recién construidas por el gobierno en Villa Vallarta. En el extremo este del cauce, las casas están más cerca y en mayor riesgo porque el cauce no tiene ninguna protección perimetral y continúa ensanchándose con cada lluvia.
Sin embargo, el problema no es solo la parcialización con que se realizó la obra, sino que con las recientes lluvias se derribó una de las cortinas de retención. Como resultado, las piedras bolón (utilizadas para construir los muros de retención y las cortinas) estaban regadas a lo largo del cauce.
En Sabana Grande, también del Distrito VI, las obras ejecutadas por la comuna capitalina enfrentan graves problemas.
“Al inicio afectaron la energía eléctrica, después el agua, después dejaron el cauce abierto y en fin, hicieron la obra una vez, después volvieron a quitar todo y lo volvieron a poner y a la fecha, es como si no hubieran hecho nada”. Esta es la descripción de obras que hace el poblador Moisés Roque, al evaluar el trabajo municipal que se ha realizado en el proyecto de mejoramiento vial en la comarca Sabana Grande.
En esa zona, la comuna debió invertir 3.7 millones de córdobas. Con las primeras lluvias, las afectaciones se han registrado en el barrio Hugo Chávez y en zonas como el Dolores Estrada, donde la población ha tenido que poner sacos de arena a lo largo de una calle completa, para mitigar la inundación. En el Hugo Chávez, el drama es peor porque ya dos viviendas han sido derribadas por la corriente del cauce.
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