CORRESPONSAL/ JINOTEGA
Miembros del Ejército capturaron en San Pedro de Kininowas a José Bernardo Zeledón Herrera, de 26 años, quien supuestamente con un machete caliente quemó parte de los bracitos de uno de sus menores hijos, de 3 años, y hace seis años mató a balazos a otro de sus hijos.
El jefe de Seguridad Pública de la Policía, comisionado Mario Díaz, reveló que Zeledón Herrera “acababa de salir de la cárcel (luego de ser capturado) por haber sido encontrado con drogas en la zona donde vivía”.
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Holbbin Antonio Zeledón Arauz, de seis años de edad, murió a balazos en San Pedro de Kininowas, el 20 de julio del 2005, confirmó la cónyuge de Zeledón, Guadalupe del Carmen Arauz Centeno. Comentó que José Bernardo andaba bolo ese día y en cuanto se apeó del caballo la emprendió a balazos contra el menor, quien falleció inmediatamente.
“Cuando Zeledón Herrera estuvo preso por drogas no se sabía del caso. Hasta ahora que bajó de esa recóndita comunidad su mujer y relató lo ocurrido y, aparte de las lesiones del otro niño, también será juzgado por este otro caso de parricidio”, aseguró la oficial de la Policía Cristina González, quien es una de las investigadoras del caso.
Arauz confesó que “además de quemar los brazos del niño menor de tres años de edad, le halaba el pene a la criatura, que gritaba”. La mujer añadió: “El niño me decía a mí todo lo que le venía haciendo desde hace dos meses que salió de la cárcel y tuve que buscar a las autoridades para que me ayudaran en este caso, porque ya no aguantaba a este hombre con el que convivo desde hace diez años”.

EL NUEVO DELITO
El maltrato cometido contra el niño de tres años fue porque al ir a la cárcel la mujer de Zeledón salió embarazada y cuando regresó la acusó de que el niño no era de él. “Lo maltrataba con un machete caliente y además le halaba el pelo, arrancándoselo”, confirmó la subcomisionada Martha Lorena Duarte, vocera policial de Jinotega.
Díaz sostuvo que “este hombre es un frío delincuente, y en vez de rectificar su conducta, de la cárcel salió más violento, actuando contra otro de sus pequeños hijos, sintiendo un desprecio absoluto por ellos y tenemos pruebas testificales de vecinos y a su misma cónyuge la venía maltratando, pero ella por temor no lo denunciaba, y por no tener al alcance instancias de justicia; y si su mujer no lo acusa, la Fiscalía y la Policía seguiremos el caso de oficio”.
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