MÉXICO/AFP
México promulgó ayer una ley que despenaliza la migración ilegal y protege los derechos de inmigrantes que son blanco de secuestros y asesinatos por el crimen organizado con complicidad de policías locales.
La iniciativa, aprobada en abril por el Congreso, “es una legislación de avanzada, que privilegia el respeto y la protección de los derechos humanos”, expresó el presidente Felipe Calderón al hacer la promulgación.
En la ceremonia, el secretario de Gobernación, Francisco Blake, describió la ley como “el avance más significativo que se ha logrado en materia de política migratoria en los últimos 80 años”.
Pero en sentido contrario dirigentes de organizaciones no gubernamentales que participaron en los debates abiertos antes de la aprobación en el Congreso, cuestionaron la capacidad oficial de convertir en hechos la legislación y denunciaron un aumento de los operativos para perseguir inmigrantes.
“La política migratoria no solo es cuestión de tomarse la foto, son hechos. Presumen que ya tienen una flamante ley, pero no han retirado esas vergonzosas cosas de seguridad, de operativos de la policía federal contra migrantes”, dijo el sacerdote Alejandro Solalinde, coordinador de un albergue en Oaxaca (sureste), Solalinde subrayó que justamente a un año de las elecciones generales y a un mes de la visita a México de un relator de la ONU, “al gobierno ahora le interesan los migrantes”.
El sacerdote agregó que el gobierno federal insistió en mantener los operativos.
México es paso cada año de cientos de miles de migrantes, en su mayoría centroamericanos, que buscan llegar a EE.UU., en un viaje a lomos de tren u ocultos en camiones y en el que son objeto de extorsiones, maltratos y hasta asesinatos a manos de criminales, algunos con la complicidad de autoridades. La mayor expresión de violencia contra los inmigrantes fue la masacre de 72 centro y sudamericanos cometida en agosto de 2010 por el cártel de Los Zetas en Tamaulipas (noreste).
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