Por Auxiliadora Rosales
Los niños aprenden a ser autónomos a corta edad poniendo en práctica esas pequeñas actividades diarias que desarrollarán en casa, en la guardería o en la escuela en dependencia de su edad.
Poner, recoger, guardar, quitar, abrochar, desabrochar, amarrar, ir al baño, comer solos y hasta jugar son acciones que ayudarán a los niños a lograr su independencia a corta edad y a demostrar sus habilidades y esfuerzos.
«Los niños desean crecer, quieren demostrar que son mayores en todo momento. Caben a los padres y educadores la aplicación de tareas que los ayudarán a desarrollar sus habilidades», señala la doctora Melba Castillo Aramburu, directora del Centro de Investigación y Acción Educativa Social (CIASES) y del centro de estimulación temprana Chiqui Gym.
Para la directora de Ciases es importante que los niños sean estimulados adecuadamente desde temprana edad y que tengan un espacio seguro donde desarrollar sus actividades.
«Es importante que los niños realicen desde equilibrios, que jueguen pelota y juegos de roles donde los niños asumen actividades, pero además es importante brindarles responsabilidades en casa y que asuman también las tareas del colegio», indica la especialista en educación.
Añade que «el niño debe saber que las tareas son suyas y no del papá o la mamá, ni de la maestra. Pero los padres ni siquiera deberían decir: me dejó el año, porque el que dejó el año es el niño. El papel de los padres es de apoyo, de supervisión y de administrador del tiempo del menor».
De tal forma que el niño a temprana edad deberá saber que todo lo que haga tiene una consecuencia y que será su responsabilidad.
¿A QUÉ EDAD ESTIMULARLO?
La edad para estimular a un niño para que sean una persona independiente y un ser humano de éxito en el futuro se hace desde la cuna. «Desde que el niño tiene un mes de nacido hay que ayudarlo a que juegue solo y más adelante también podrá hacerlo con otros. No debe estar todo el día en brazos, chineado, él debe estar en su cuna y tener estimulaciones visuales, auditiva y afectiva».
Asegura que la estimulación es un proceso de la vida que debe empezar tempranamente. Desde el inicio de su vida el niño debe jugar coordinadamente con sus manitos y otras partes de su cuerpo.
Para Castillo, al niño se le debe premiar cuando hace bien las cosas, «le da sentido de confianza».
TAREAS EN CASA
Es importante que al niño se le enseñe desde pequeño a no dejar sus juguetes, ni la ropa, ni zapatos tirados, aunque se cuente con los empleados necesarios para hacer esas actividades.
«Desde que caminan se le explica con mucho cariño y afecto, cual debe ser su comportamiento».