Por Elizabeth Romero
Autoridades de la Dirección General de Ingresos (DGI), institución que recién fue descabezada por presuntos actos de corrupción, dieron hoy pocas esperanzas para pagar a un grupo de extrabajadores sus respectivas indemnizaciones y salieron al paso del justo reclamo con un tajante “no hay dinero para pagar”, denunciaron los afectados.
Una treintena de exempleados se presentó esta mañana a la sede de esa institución pública donde finalmente fueron atendidos por una funcionaria que se identificó como Claudia Carranza, responsable del departamento de Recursos Humanos, quien les comunicó que la DGI no tenía fondos para pagar las indemnizaciones, pero que revisarían la situación.
Los extrabajadores agregaron que Carranza se hizo rodear por tres guardias de seguridad, tal como si iba a enfrentar a delincuentes. “Éramos 30 extrabajadores y nuestra demanda es meramente laboral”, expresó Maritza Mejía, una de las afectadas, quien dijo estar sumamente preocupada porque nadie quiere responder al problema.
Los reclamantes indicaron que fueron despedidos en diversos momentos, pero todos enfrentan en la misma situación, algunos incluso recibieron una parte de su indemnización y reclaman un pago mayor de acuerdo a los convenios colectivos de la entidad.
Según los afectados, algunos de los despedidos les correspondía una indemnización mucho mayor a la recibida, según documentos que conocieron posteriormente.
Mejía dijo que contemplan iniciar una huelga de hambre en busca de una respuesta por parte de las autoridades.