Nicaragua está en el límite del tiempo, dice el embajador concurrente de Inglaterra para Nicaragua, Thomas John Kennedy, quien está por cumplir su período y regresar a Londres.
El diplomático explica que si el gobierno de Daniel Ortega está a favor de una verdadera observación electoral local e internacional, debería permitir a las distintas misiones empezar desde ya con su trabajo.
La Unión Europea (UE), añade el embajador, ha hecho una oferta de amigos a Nicaragua: observar las elecciones de noviembre, como lo hizo en 2006 cuando Ortega ganó la presidencia de la República.
Kennedy aclara: Eso no es injerencismo, y para que el trabajo tenga calidad se requiere de cinco meses de presencia en el campo. Dos meses no son suficientes.
El diplomático, quien atiende a Costa Rica y Nicaragua, termina una misión de cinco años y sostiene que le provoca tristeza el conflicto entre ambos países centroamericanos.
Embajador Kennedy, ustedes el año pasado pedían observación en las elecciones nicaragüenses y pedían que se incluyera a Ética y Transparencia y al Ipade. Hasta el momento eso no está sucediendo. ¿Cómo ven eso?
Nuestra posición sobre observación electoral es bien conocida. Cuando yo llegué a este país en 2006 había una elección importante y había una observación masiva a nivel internacional y nacional, y con esa observación se podía ver que esa fue una elección transparente, abierta, limpia, y todos los observadores en ese momento dieron sus buenos comentarios en cuanto al proceso y el resultado. Creemos que esa clase de observación es algo positivo; entonces es importante en ese sentido. En la situación de una democracia todavía joven fue un respaldo importante en esa elección del 2006.
El presidente Daniel Ortega y las autoridades del Consejo Supremo Electoral han dicho que la observación se quiere imponer como parte del injerencismo, y ellos han dicho que no quieren injerencismo. ¿Hasta dónde cree Inglaterra que ese proceso de observación es, en efecto, injerencismo?
Desde el lado de la Unión Europea es una oferta, como Unión Europea somos socios de este país y de la región. En realidad hemos negociado con este país y sus vecinos un acuerdo de asociación que tiene aspectos políticos, de cooperación y comerciales, entonces hemos hecho esa oferta, de que la Unión Europea tiene mucha experiencia en ayudar a países con equipos de observación, que son equipos de observación que llevan varios meses.
¿Qué hacen esos equipos?
Esos equipos van a un país varios meses antes de la elección para, básicamente, acompañar el proceso, seguir todas las etapas de un proceso, hasta el día de las urnas y todo eso.
¿Es injerencismo? ¿Se puede cometer injerencismo con ese proceso que ustedes hacen de observación electoral?
Es algo que se ofrece, es un ofrecimiento como el que se hizo en 2006, pero al final del día es el gobierno el que debe decidir si quiere aceptar una oferta como esa o no. Es solamente un respaldo a un proceso, es un grupo experimentado que puede opinar sobre la calidad del proceso electoral que han observado (…). Creemos que es una oferta de un amigo a otro amigo, que es algo que podría ayudar y beneficiar.
¿Cuántos meses antes de una elección inicia el proceso, porque usted habla de un proceso de varios meses?
Normalmente, según mi entendimiento, es algo de cuatro o cinco meses.
¿O sea que en este momento tendrían que venir los observadores?
Sí, en este momento, ahora habría que tomar la decisión, porque si no, no nos podremos organizar como lo hacemos, y lo hacemos en múltiples ocasiones por año, acompañando a distintos países con distintas elecciones.
¿Cuál es la importancia de la observación, según ustedes?
Creemos que la observación en un país donde la democracia sigue siendo algo joven y estableciéndose, una buena observación puede permitir un voto de confianza en el proceso y avance de la democracia en el país, como sucedió en 2006, donde hubo un setenta por ciento de participación del votante y donde se podía decir que fue una elección modelo en ciertos sentidos para los otros países.
¿Existe la posibilidad de que ustedes, como Unión Europea, no participen como observadores si las autoridades retrasan la llegada de misiones internacionales?
Es que una misión correcta de observación sería algo como he dicho, algo de varios meses y es muy difícil imaginar otra cosa que sea algo más reducido o más breve.
Se lo pregunto porque los magistrados, en su calendario electoral, dicen que hasta en agosto emitirían un reglamento de acompañamiento y entonces las misiones vendrían en los últimos dos meses. ¿No habría entonces un proceso de observación con los estándares que ustedes acostumbran?
Como le digo, tiene que ser algo hecho al ciento por ciento; entonces, algo más breve es muy difícil de imaginar porque no tendríamos la posibilidad de hacer un trabajo completo, como es el modo del trabajo de la Unión Europea. Entonces lo veo difícil.
Perdón que insista, pero ¿eso indica que podrían no venir?
Bueno, somos partidarios con los demás países europeos. La opinión nuestra es que algo reducido no tendría el mismo efecto, no tendría la misma validez…
¿Ni calidad?
Ni calidad. Por eso digo que es difícil para nosotros imaginar otra versión de observación que no sea lo que describí antes.
¿Y el Gobierno qué les ha dicho?
Básicamente hemos dejado muy claro que la oferta europea sigue vigente y abierta, pero también que hay un cierto límite de tiempo y que estamos básicamente en ese momento ahora. Entonces, esa es nuestra conversación con el Gobierno.
¿Usted qué piensa cuando en sus discursos el presidente Daniel Ortega acusa a Europa de imperialista?
(Calla por unos segundos y desliza su mirada al suelo antes de responder). Bueno, nosotros sabemos que tenemos una muy buena relación, por eso ese acuerdo de asociación, por eso los programas de cooperación europea y los grandes proyectos en el país que Europa ha financiado, como carreteras y los demás, y además también todas las relaciones bilaterales de los países europeos aquí. Entonces, la realidad de la relación de Nicaragua y Europa está adentro, en esas cosas.
¿Hasta dónde afectaría al acuerdo de asociación un rechazo a este ofrecimiento (de observación)?
Bueno, el acuerdo de asociación es otra cosa, es un acuerdo de región a región entre la Unión Europea y la región de América Central y eso no se verá afectado por esto.
¿Ustedes se sienten con la capacidad de decir si el Consejo Supremo Electoral, con magistrados de facto, es transparente e imparcial, como lo solicitaba su país el año pasado ante la ONU?
El Consejo Supremo Electoral es un organismo clave en la organización de las elecciones, y hay un proceso interno del país de cómo prepararse para las elecciones y el Consejo tiene que jugar su papel. No voy a opinar sobre los pro y contras del debate, que me parece que es un debate interno del país, pero su importancia es evidente.
¿Qué pasó con las denuncias de fraude en las elecciones municipales de 2008?
Hubo preocupación por las denuncias de fraude en ese momento y entonces sí provocó cierta preocupación y esas fueron elecciones internas, sin observación por ser internas, pero sí había cierta preocupación y las conversamos con el Gobierno en ese entonces y el Gobierno estaba al tanto de nuestro punto de vista.
¿Qué les dijo el Gobierno?
Que fue un proceso interno y fue una elección donde cierto resultado se produjo y que tomaron nota de lo que dijimos nosotros.
Su país ha dicho que a Nicaragua, por ser considerado un país de renta media, se le puede retirar la cooperación, pero el fraude provocó que mucha cooperación se fuera. En el caso de Inglaterra, ¿el fraude provocó el retiro de la ayuda?
No, es que por haber llegado a esa definición de ser un país de renta media, las reglas del juego nuestras dicen que programas de cooperación no se aplican en estos casos, entonces por eso se calculó el fin de esa cooperación.
EN COSTA RICA Y NICARAGUA
Usted ha estado en Costa Rica y Nicaragua. ¿Cómo vio el reciente conflicto que llegó hasta La Haya?
Sí, yo estaba en una posición privilegiada, de algún modo, para ver esto. Estaba muy triste con lo que sucedió, básicamente, estos son dos países cuya relación bilateral debe ser la más importante relación internacional que tienen, por la frontera compartida, por el intercambio masivo que hay entre los dos países en términos de su gente; y ver la diferencia sobre el punto geográfico, cerca de la frontera, no sé, fue algo muy triste y bastante emotivo de ambos lados, pero creo que al haber llegado a la Corte Internacional, que fue el foro que pudo examinarlo con su sabiduría, creo que esa decisión de la Corte es buena y ha permitido una bajada de tensión en ambos.

¿Pensó en un conflicto armado al ver a policías de Costa Rica yendo a la frontera y Nicaragua diciendo que tiene una base militar?
Es imposible para mí imaginar un conflicto armado entre estos dos países vecinos, y para mí en ningún momento hubo temor de un deterioro así, serio. Creo que el camino de la diplomacia y del diálogo en la Corte fue un buen camino; entonces, con madurez se ha llegado a este punto y ahora estamos a la espera de la decisión plena de la Corte.
INGLATERRA Y EL CARIBENICARAGÜENSE
En el Caribe nicaragüense su país respalda mucho el tema del sistema penitenciario. ¿Qué pretenden?
Por razones históricas, tenemos un interés particular en la Costa Caribe y uno de los ejes de nuestro accionar, incluso cuando el déficit estaba en el país, nos orientaban un porcentaje importante de ayuda hacia el Caribe. Nosotros hemos ayudado a un proyecto pequeño de construcción de celdas preventivas para menores en Bluefields, pero tal vez más importante es que organizamos un taller con fuerzas nacionales en Bluefields sobre el sistema penitenciario, sobre reformas, mejoramiento y todo eso.
¿Por cuántos años más se podrá mantener ese programa?
Siempre ha sido un programa muy limitado, pero nuestra preocupación, y creo que es una preocupación compartida con el Gobierno, es en cuanto a la situación penitenciaria en el país y hay mejoramientos importantes que habría que hacer. Todo depende del presupuesto.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A