Alba de Nicaragua (Albanisa), corazón del emporio financiero vinculado a la familia presidencial denominado Grupo Alba, está ganando millonarios contratos con el Estado por medio de sus variadas operaciones, bajo un estado administrativo ilegal.
La razón del problema es sencilla: el registro de Albanisa en la Dirección General de Proveedores del Estado tiene el período vencido.
Es decir, para efectos administrativos y legales, Albanisa no está inscrita como proveedor del Estado y, por ende, no puede suscribir contratos con este.
“Es como que vos tengás una licencia de conducir, pero ya la tenés vencida. Vos no podés ir a alegar que, como ya estás en el registro del Tránsito, podés seguir manejando sin problemas. No señor, usted tiene que tener la licencia vigente. Es igual en este caso”, opinó el especialista en temas de contrataciones estatales, Rodolfo Pérez García.
El registro en el sitio web nicaraguacompra.gob.ni es claro al señalar que Alba de Nicaragua S.A., que opera con el número del Registro Único del Contribuyente (RUC), tiene su estado como proveedor del Estado vencido. No se precisa desde cuándo esta empresa tiene su registro vencido.
“La única excepción que establece la Ley de Contrataciones del Estado (Ley 737) es cuando la empresa es extranjeras, pero aun así se le permite participar en los procesos de adjudicación promovidos desde el Estado. Sin embargo, antes de firmarse el contrato esta empresa tiene que registrarse formalmente como proveedor del Estado y tener vigente su registro. Si no tiene vigente su registro, entonces no está registrado como proveedor y por ende no puede ofrecer nada para el Estado”, insistió el especialista.
MESCOLANZA DE INTERESES
Es complicado seguir la madeja de las operaciones de Albanisa con el Estado, debido a la mescolanza empresa privada-Frente Sandinista-Poder Ejecutivo bajo la cual opera esta empresa desde su creación en 2007.
La principal operación contractual entre Albanisa y el Estado es la venta de combustible y derivados a entidades del Gobierno, entes autónomos y empresas estatales.
El monopolio que ejerce Albanisa en la importación de combustible la coloca prácticamente como único oferente de derivados del petróleo en el país.
Para la venta de derivados Albanisa utiliza a la Distribuidora Nicaragüense de Petróleo (DNP), empresa que adquirió en el 2009 a la transnacional Glencore, por un monto que superó los 50 millones de dólares.
Los principales compradores de combustibles son la Empresa Nicaragüense de Energía (Enel), las alcaldías del país e instituciones y entidades gubernamentales.
La Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel) compra combustibles para la operación de su red de generadoras de energía, que a su vez vende a la distribuidora de electricidad Gas Natural, en la cual el Gobierno tiene una participación accionaria del 16 por ciento.
La DNP, por su parte, es la que vende combustibles y derivados a las alcaldías con mayor población en el país. Precisamente, el 9 de mayo pasado LA PRENSA publicó un reporte en el cual se detallaba que la alcaldía sandinista de Managua, gobernada por el secretario general de la comuna, Fidel Moreno (por encima de la alcaldesa designada Daysi Torres), contrató en lo que va del año casi 15 millones de córdobas a la DNP en concepto de adquisición de aceites, lubricantes y asfalto.
Las ventas totales de Albanisa al año superan los 400 millones de dólares.
Este monto incluye las operaciones con entidades privadas.
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