Beirut/EFE
Los campos de refugiados palestinos de Líbano se han paralizado hoy tras un día de luto por las diez personas que murieron ayer por los disparos de soldados israelíes contra refugiados y ciudadanos libaneses en una zona fronteriza.
Colegios, negocios y establecimientos cerraron sus puertas en los campos de refugiados, donde hoy enterraron a las víctimas mortales, informaron hoy medios locales.
Ayer, 10 personas murieron y 112 resultaron heridas en la localidad de Marun el Ras cuando soldados israelíes intentaron impedir que miles de manifestantes se acercaran a la frontera.
Los participantes en la protesta se habían concentrado para conmemorar la Nakba (tragedia), que recuerda el exilio palestino coincidiendo con la creación del Estado Israelí.
En los campamentos de refugiados de Tiro se celebraron los funerales de Mohamad Salem y Mohamad Salim Fandi, ambos de 17 años, según la Agencia Nacional de Noticias (ANN).
Durante el cortejo fúnebre, seguido no solo por palestinos sino también por libaneses, fueron lanzados gritos de condena y promesas de venganza.
En el campamento de Ain el Helu, el más grande del Líbano y situado a las afueras de la ciudad de Sidón, se organizaron los funerales de Abdel Rahmad Said Sobha, Imad Abu Chacra y Mahmud Ibrahim Abu Chlih, agregó la ANN.
A estos funerales también asistieron personalidades libanesas y estuvieron acompañados por disparos al aire en señal de duelo. Muchos de los presentes prometieron que continuarán la resistencia contra la ocupación israelí hasta que puedan regresar a su tierra.
Los otros fallecidos serán enterrados en otros campamentos de refugiados.