La última vez que habíamos entrevistado a Matthew McConaughey, los fantasmas de sus exnovias venían persiguiéndolo en la ficción, mientras en la vida real se lo veía mucho más asentado. El noviazgo con Penélope Cruz había quedado en el pasado y Matt recién se había convertido en padre del bebé Levi, con la modelo brasileña Camila Alves. Dos años después, sigue agrandando la familia con otra hija que lleva el hispano nombre Vida, junto al apellido McConaughey (sí, la misma madre, por suerte).
::: ¿Se había tomado vacaciones del cine?
Sí, me tomé dos años de vacaciones, después de la película Ghost of Girlfriends Past . Aproveché el tiempo para construir una familia y una casa.
::: ¿Construir la casa llevó casi el mismo tiempo que construir una familia?
Sí. Dos años es mucho tiempo. Con mi ‘señorita’ Camila alquilamos un lugar a cien metros de la construcción. Y ahí estábamos todo el día, viendo que todo saliera bien. Pero tardaron mucho más de lo que nos habían dicho. Al menos terminaron primero el dormitorio. Ahí es donde trabajo mejor (Risas).
::: ¿Ayuda en casa o Camila lleva el trabajo más pesado?
A mí me encanta cocinar… cada dos meses (vuelve a reír). Cocinamos todas las noches, es el momento en que estamos juntos. Como todos los hombres, yo hago pollo a la parrilla, ‘Pollo McConaughey’. No, no es nada especial. Pero tengo muchos libros de cocina, aunque algunas recetas las inventé yo. A veces nos proponemos comer un mes de comida tailandesa y vamos y compramos libros de cocina ‘Tai’. Otro mes hacemos cocina italiana. El sábado pasado estaba en casa toda mi familia y les hice un buen estofado. No te miento.
::: ¿Sigue saliendo a escalar montañas, solo, ahora que tiene familia?
No, muchas veces Camila viene conmigo. Y te digo que ella es mucho mejor que yo. Tiene la típica coordinación brasileña. En la Polinesia francesa estuvimos escalando 2,500 pies de altura. Yo llevaba todo mi equipo completo y ella nada… hasta fue en sandalias. Eramos seis hombres y ella, la única mujer. Llegar a la cima tomaba tres horas y media, además de otra hora para bajar. A la vuelta, estábamos todos transpirados, llenos de lodo, sangrando por algunos cortes… y cuando nos dimos vuelta para ver a Camila, ella no tenía una sola mancha, estaba impecable.
::: ¿Con dos bebés y casi tres años en pareja… nadie lo presiona para que casarse?
No tanto. De vez en cuando sale el tema. Cuando llamamos a mi madre con la noticia del nacimiento de mi hijo Levi, ella fue la que dijo… “Te equivocaste del orden, deberías haberte casado primero”. Tuvimos una larga charla (risas). Estábamos en el teléfono y Camila escuchaba todo. En un momento pensé en colgar porque no quería que Camila conociera ese lado de mamá. Cuatro horas más tarde, a las cinco de la madrugada mi madre llamó de nuevo, diciendo que le gustaría retroceder en lo que dijo, para decirme que estaba feliz de tener un nieto. No tenemos demasiada presión (para casarnos).
::: ¿Qué edad tienen sus hijos? ¿Las personalidades son muy diferentes?
Vida tiene un año y Levi dos años y medio. Vida tiene una personalidad bastante fuerte. Y a Levi le gusta todo lo que vuela. Cohetes, aviones, lo que sea. Y adentro de casa le apasionan las películas de Toy Story . La primera, la segunda, la tercera. “Papá, quiero ver a Woody. ¿Dónde está Woody?” Así es todo el día. Lo gracioso fue cuando vi a Tom Hanks, en la ceremonia del Oscar.
::: Cierto! Tom Hanks le puso la voz a Woody en la versión en inglés de Toy Story . ¿Le contó que tiene un nuevo admirador?
Sí, sí, le di un billete de cine dólares. Me preguntó a qué venía y le dije “Creeme, te debo mucho más por el tiempo que cuidaste a mi hijo Levi, como la mejor niñera”.
::: ¿Y le devolvió los 100 dólares después de la broma?
No, no. ¡Se los quedó!
::: ¿Transformó el auto para los bebés, con sillas especiales y puertas que no se puedan abrir desde adentro?
Está todo desarreglado. No tienen el asiento especial fijo. ¿Alguien sabe cómo colocarlos rápido? Yo no soy muy bueno en ese sentido. Y tampoco son fáciles de limpiar. Siempre queda alguna basura que los traba. Pero los bebés tienen todo lo que necesitan adentro del auto, solo es cuestión de encontrar donde lo puse…
::: ¿Y la paternidad cambió su forma de conducir?
Los autos siempre me gustaron, pero soy de los que van por el carril despacio. Prefiero salir más temprano y pasear porque igual me encanta el auto. Nunca voy apurado.
::: ¿No tiene chofer personal?
En la vida real prefiero conducir yo. Es mi lugar favorito. Pero si tengo un día largo de reuniones o voy a volver demasiado tarde a la noche, es bueno tener un chofer para trabajar tranquilo en el asiento de atrás. Mi auto es una oficina móvil de verdad. Hay veces que salgo dos horas antes para buscar un buen lugar donde estacionar y quedarme ahí, haciendo llamadas de teléfono, abajo de un árbol. Me encanta elegir la música del auto o la temperatura ideal. Hasta tengo reuniones arriba del auto.
::: ¿Cómo hace?
Te paso a buscar y hablamos en el viaje.
::: ¿Es cierto que antes de convertirse en padre vivió todo un año en una casa rodante?
Sí. Crucé todo Estados Unidos, con mi casa rodante. Y si tenía alguna reunión, miraba el mapa y me fijaba, si por ejemplo llegaba a Tucson el sábado a la mañana, te pedía que tomaras un avión y yo te iba a buscar al aeropuerto. Pasábamos el día juntos y te dejaba en el aeropuerto de El Paso, para tu vuelta. Fueron mis mejores épocas.
Tal cual como la época de soltero, cuando Matthew McConaughey tenía una oficina rodante, la película The Lincoln Lawyer se trata de un abogado que maneja sus negocios desde el asiento de atrás del auto, mientras representa a un importante cliente de Beverly Hills. Claro que en la realidad la fama de los abogados no parece ser tan buena como en la ficción.
::: ¿Qué opina de la mala fama que tienen los abogados en la vida real?
Con mi abogado somos muy amigos desde hace tiempo. Continuamente tengo conversaciones donde le digo que no entiendo lo que quieren decir en la mitad de la página 30. Me da dolor de cabeza leer esa basura. Y ellos son hombres de palabra por una razón. Con más páginas, hay más horas y más dinero. Su trabajo es necesario. La gente necesita demandas y defensas. Así funciona el sistema, por eso digo que el trabajo es necesario. Pero yo siempre pregunto dónde quedó el sentido común. Y mi abogado siempre ríe diciendo: “Lo sé, pero esa parte no es nuestro trabajo”. Es la verdad. Muchas veces confunden algo que debería ser muy simple.
::: ¿Usted no había interpretado antes un abogado, en la película Time To Kill ?
En Time To Kill era un abogado más inocente, más ideológico. Y esta vez tengo alguien que busca como funciona el sistema para que funcione para él. Juega en los dos lados de la ley. No tiene moral.
::: ¿Habló con verdaderos abogados?
Algunos.
::: ¿Y el personaje está basado en alguien particular?
No. Yo mismo vi casos en la corte federal y estos hombres son como los actores. El juez que estaba ahí, ni siquiera les tenía paciencia con las historias que lanzaban los abogados defensores. Los interrumpía, pidiéndoles que fueran al grano, pero otros jueces los dejaban hablar por horas, días. Estos abogados de Los Ángeles no usan trajes de Dolce & Gabanna. Hay mucha menos formalidad y cada uno busca su propio trato.
::: ¿Le gustaría volver a interpretar el mismo abogado? ¿Puede haber una segunda versión de Lincoln Lawyer ?
Se necesitan tres puntos, pero con dos me conformo. Por un lado, que sea una buena película. Y en segundo lugar, tiene que funcionar en las recaudaciones. No sé exactamente el número, pero hay una cifra donde los que financian la película se sumarían a otra versión. Eso es un hecho. Y el tercer punto, claro, tiene que ver con un buen guión. A mí me encantaría.
::: ¿Le hubiera gustado ser abogado en vez de actor?
Mi plan cuando fui a la Universidad era ser abogado. Ese era mi plan.
::: ¿Y qué pasó?
Una mañana me di cuenta que para seguir abogacía recién me iba a recibir a los 28 años. ¿Cuándo iba a empezar mi carrera? No. ¿Dónde iba a dejar mis 20 años? Quería hacer algo enseguida. Y estoy contento de haber cambiado de idea. Terminé estudiando producción de cine, para estar del otro lado de la cámara. Y el resto de la historia, ya se sabe. Conocí al director Richard Linklater que me dio mi primer rol, como actor. Después volví a los estudios, me recibí, me vine a Hollywood a trabajar. Y aquí estoy.

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