AFP/AGENCIAS
Un fuerte sismo de seis grados de magnitud sacudió ayer gran parte de Costa Rica, causando temor entre la población y algunos daños menores, además de trastornos en la telefonía celular, pero sin provocar víctimas, informaron los servicios sismológicos.
El sismo se registró por la tarde, poco antes de las 5:00 de la tarde. Su epicentro se localizó a unos 25 km al noroeste de San José y a 70 kilómetros de profundidad, según dijo el servicio geológico estadounidense USGS, que utiliza la escala de magnitud de momento, que varía levemente con la escala Richter.
Llamados telefónicos a los medios locales dieron cuenta que el sismo fue sentido en varias localidades de la costa del Pacífico, e incluso en el Caribe, aunque en este caso con menor intensidad.
El temblor se sintió con particular intensidad en los residenciales sectores de Escazú y Santa Ana, en el oeste de la aglomeración capitalina, y donde habitan gran cantidad de diplomáticos y ejecutivos de empresas extranjeras.
“Se me rompieron todas las copas de la cantina” de la casa, dijo una residente argentina que vive en el sexto piso en un edificio de Escazú.
“Lo sentí muy fuerte. Se cayeron varias tejas de las casas del condominio. La gente salió asustada”, dijo Carolina Díaz, una chilena que reside en la zona central de San José.
El sismo lo ocasionó el choque de las placas Coco y Caribe, explicó el director del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica, Juan Segura. Segura dijo que “este es el evento (sísmico) de mayor relevancia” desde el terremoto del 8 de enero de 2009, que dejó una veintena de muertos y decenas de casas destruidas en la zona del turístico volcán Poás, unos 40 km de la capital.
La Cruz Roja Costarricense llamó a mantener la calma y pidió a la población “permanecer alerta por si hay réplicas”.
Posterior al sismo, algunos sectores del país registraron algunos cortes del servicio eléctrico y problemas en la telefonía.
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