LONDRES/EFE
Amnistía Internacional (AI) criticó ayer la represión de la disidencia el año pasado en Venezuela, país donde también continuó la intimidación de activistas de derechos humanos y denunciaron abusos y crímenes cometidos por cuerpos de seguridad.
En el país gobernado por el presidente Hugo Chávez “se procesó por cargos de motivación política a personas que habían criticado al Gobierno, aparentemente con el fin de silenciarlas”, denunció AI en su informe sobre el estado de los derechos humanos en el mundo en 2010.
El informe constata que el año pasado “continuaron los ataques y las amenazas contra defensores de los derechos humanos”, en un clima de impunidad que ha marcado también las “denuncias de participación de la Policía en homicidios y desapariciones forzadas”.
La organización internacional expresa, además, su “preocupación” por la inseguridad pública en Venezuela, donde, según recientes datos oficiales, “más de 21,000 personas fueron víctimas de homicidio” a lo largo de 2009.
AI denunció asimismo la incapacidad de las autoridades de hacer frente a los crímenes contra las mujeres en un país donde entre enero y agosto de 2010 se recibieron “más de 65,000 denuncias sobre violencia de género” y las autoridades tuvieron que anunciar la apertura de cinco nuevas fiscalías para hacer frente a esos delitos.
Como en años anteriores, Amnistía Internacional recordó el caso de Alexandra Hidalgo, secuestrada, violada y torturada hace seis años por cinco hombres, de los que hasta la fecha solo dos fueron procesados, pese a la promesa de las autoridades de hacer justicia.
AI cuestionó la independencia de la judicatura en Venezuela y puso como ejemplo el caso de la juez María Lourdes Afiuni Mora, “detenida en diciembre de 2009 por cargos infundados” y que al finalizar 2010 aún esperaba juicio en prisión, donde era amenazada por otros presos y no recibía asistencia médica.
Por último, AI recuerda que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó el año pasado su “preocupación por el número de muertos y heridos en las cárceles venezolanas” y por las pésimas condiciones de reclusión de los reos. Entre enero y noviembre de 2010, en las prisiones de Venezuela “se documentaron 352 casos de muerte y 736 de lesiones, según las organizaciones nacionales de derechos humanos“, señaló Amnistía Internacional.
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