WASHINGTON/ AFP
Desde su residencia en Pakistán, Osama bin Laden ejercía su autoridad sobre Al Qaeda y estaba determinado a cometer “atentados espectaculares” en Estados Unidos, según se desprende de los documentos incautados en el operativo que acabó con su vida.
El jefe de Al Qaeda ponía “continuamente énfasis en atentados espectaculares”, urgiendo a sus lugartenientes a concentrarse en objetivos estadounidenses y occidentales, en vez de atacar en Yemen o Somalia, revela el material incautado en la redada del 2 de mayo, manifestó un funcionario que pidió el anonimato.
Detrás de los muros de su residencia en la ciudad paquistaní de Abbottabad, Bin Laden escribió a los principales líderes de Al Qaeda que quería que la red islamista atacara importantes ciudades de Estados Unidos, incluyendo Los Ángeles, así como trenes y aviones, agregó la fuente.
- Los servicios secretos de Pakistán (ISI) tacharon ayer de “delito” la operación norteamericana para matar a Bin Laden y condicionaron que EE. UU. interrogue a las tres viudas del líder de Al Qaeda a un “permiso” de sus países de origen.
El alto cargo del ISI corroboró que una de las hijas de Bin Laden, de entre 12 y 13 años, vio cómo mataban a su padre, aunque evitó pronunciarse sobre si había sido un asesinato a sangre fría.
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ATAQUE UN 4 DE JULIO
El cerebro de Al Qaeda ponía el énfasis en “transporte e infraestructura“, y quería que los atentados coincidieran con fechas clave, como las celebraciones por el Día de la Independencia de Estados Unidos, el 4 de julio, o el décimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Pese a algunos informes de prensa que cuestionaron si Bin Laden en realidad ejercía un control operacional desde su residencia en Abbottabad, el funcionario insistió en que los analistas de inteligencia creen que ese complejo oficiaba como una sede central importante de Al Qaeda.
“Estamos convencidos de que de hecho este era un centro de control y comando de Al Qaeda… era un nodo de liderazgo de Al Qaeda”, señaló.
Pese a que el complejo donde residía Bin Laden no se asemeja a un puesto de comando militar o de la inteligencia estadounidense, “eso no lo hace menos peligroso”, indicó. “Este no era un centro de reflexión de Al Qaida o una residencia de retiro para terroristas”, agregó.
Los documentos y archivos informáticos también revelan que Bin Laden escribió sobre la necesidad de reclutar y apelar a las “minorías” en Estados Unidos para impulsar los esfuerzos de Al Qaeda, indicó otra fuente.
La correspondencia, que incluye contactos con la rama de Al Qaeda en Yemen, es similar a las instrucciones de un comandante hacia sus oficiales. “Estas son ideas específicas sobre cómo deberían manejarse las cosas y cómo podría hacerlo el grupo”, dijo.
Los detalles sobre los escritos de Bin Laden fueron divulgados ayer por The Washington Post y otros medios estadounidenses.
Vía courier, Bin Laden se comunicaba con un número relativamente pequeño de figuras de Al Qaeda, incluyendo Ayman al-Zawahiri, por mucho tiempo considerado como el número dos de la red islamista, y Atiya Abd al-Rahman, un libio considerado otro peso pesado de la organización, publicó el Post.
La CIA y al menos otras nueve agencias gubernamentales revisan y traducen la enorme cantidad de material incautado en el complejo, que incluye más de 100 llaves USB, DVD, al igual que computadoras, notas manuscritas, dispositivos de grabación y teléfonos celulares.
“BIBLIOTECA ESCOLAR”
Según dijo el domingo el asesor nacional de seguridad, Tom Donilon, la cantidad de información incautada en la operación equivale a “una pequeña biblioteca escolar”.
Las fuentes señalaron que la correspondencia analizada no revela un plan de atentado en desarrollo, y alerta contra detenerse demasiado en los detalles que han comenzado a emerger de la vasta cantidad de material.
“Va a llevar un tiempo decantar todo esto. Nadie debería tomar una pequeña parte de la información para sacar grandes conclusiones acerca de lo que pensaba, decía o hacía Bin Laden”.
El ministro de Justicia de EE. UU., Eric Holder, expresó ayer que la acción que acabó con la vida de Bin Laden “no fue un asesinato”, sino “un acto de legítima defensa nacional”, y que su rendición hubiera sido aceptada de haber existido la “posibilidad”.
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