El Gobierno reportó “una mejora” en el nivel de empleo general en el país que no coincide con los números brindados por el Banco Central de Nicaragua (BCN).
- El Gobierno aseguró, basado en los resultados de la Encuesta de Medición de Nivel de Vida (EMNV 2009), del Instituto Nacional de Información para el Desarrollo (Inide), que entre el 2005 y 2009 hubo una reducción del índice de pobreza general de 5.8 por ciento.
La EMNV 2009 del Inide indica que la tasa de pobreza extrema nacional pasó de 17.2 por ciento a 14.6 por ciento, o sea una reducción de 2.6 por ciento
Mientras, el índice de extrema pobreza en el sector urbano se redujo un 1.1 por ciento, pues pasó de 6.7 por ciento a 5.6.
Por su parte, la tasa de pobreza extrema rural habría tenido una reducción de 3.9 por ciento. Pasó de ser 30.5 a 26.6 por ciento.
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- Adolfo Acevedo, economista, sostiene que mientras no se tenga acceso a la base de datos y los resultados de la Encuesta de Medición del Nivel de Vida de 2009 y de la Encuesta Continua para la Medición del Empleo de 2010, no se pueden considerar válidos los datos que divulgue el Gobierno a través de sus reportes.
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Por ejemplo, el Gobierno afirma que entre 2009 y 2010 la tasa de la población ocupada creció en 304,300 personas, lo que significaría un crecimiento del 12.4 por ciento anual.
Esta cifra no coincide con las del BCN en su Informe Anual 2010, que recientemente publicó, donde reporta que la población ocupada creció en 246,400 personas, es decir en 10.3 por ciento.
El BCN incluye en la población ocupada a los que tienen empleos formales, de medio tiempo e informales.
El informe del Gobierno asegura que “la población ocupada en el sector rural creció en 145,916 personas, al pasar de 963,677 ocupados en 2009 a 1,109,593 ocupados en el 2010”.
Paul Oquist, asesor presidencial para Políticas Nacionales, defendió los números del informe gubernamental en una entrevista al Canal 15 de televisión.
“Podemos decir que estamos fuera de la recesión. El empleo aquí está repuntando en 12.5 por ciento en 2010, comparado con 2009”, afirmó Oquist.
Atribuye la mejoría al crecimiento de la economía, que el año pasado fue de 4.5 por ciento, por lo que el Producto Interno Bruto (PIB) llegó a 6,551 millones de dólares.
En estos datos del reporte gubernamental sí coincide con el BCN.
SIN CREDIBILIDAD
Consultados, los economistas Adolfo Acevedo y René Vallecillo valoran que el Gobierno hace “una manipulación” de cifras y de conceptos sobre la generación de los empleos en el país.
Para Acevedo y Vallecillo lo que queda claro con el informe que brinda el Gobierno es que en el país persiste el problema del subempleo.
Acevedo analiza —con base en las cifras del BCN— que la tasa de desempleo abierto pasó de 7.7 a 7.8 por ciento entre 2009 y 2010 y que la tasa de subempleo se elevó de 40 a 53.7 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), equivalente a dos millones 811 mil nicaragüenses.
Es decir que al término del año pasado 220 mil personas en edad de trabajar no tenían un puesto de trabajo.
“La mayor parte del empleo que se crea en Nicaragua lo crea la propia población, que busca cómo hacer casi cualquier cosa para sobrevivir”, recordó el economista.
EN AUMENTO
Situación que Paul Oquist, asesor presidencial para Políticas Nacionales, reconoce como la realidad de la estructura de la economía nacional.
“Como 70 por ciento de los trabajos están en la pequeña y mediana producción informal, el sector formal ha quedado reducido al 30 por ciento”, admitió el funcionario.
El BCN confirmó en su Anuario que el subempleo “se ha venido incrementando, debido al menor crecimiento de la oferta de puestos de trabajo formal respecto a la demanda, lo que conlleva a que un alto porcentaje de la PEA esté excluida del seguro social, entre otros beneficios”.
Por su parte, Vallecillo criticó que el Gobierno “ahora cree nuevos conceptos sobre el empleo para validar los números de mejoría que da”.
En el reporte el Gobierno indica que el 52 por ciento de la ocupación en el sector rural corresponde a “trabajadores sin pago”.
Para Vallecillo, el Gobierno estará cometiendo una equivocación al incluir como parte de la fuerza laboral a personas que realizan alguna actividad familiar que no les genera ingresos.
“Una cosa es que vos seás trabajador que recibe una remuneración por su fuerza laboral y otra, que seás un productor que produce para autoconsumo de su familia”, explica.
“Están haciendo una mezcla de personas (en el campo) que no tiene lógica, todo para vender que aquí se crea empleos nuevos a un nivel que no existe”, afirmó.
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