Juez admite acusación

La juez Segundo Distrito Penal de Audiencia, Concepción Ugarte, impuso ayer prisión preventiva al dueño del Cueto Club, al hijo de este y a la administradora del local, acusados por la Fiscalía de los delitos de proxenetismo agravado en concurso ideal con lesiones sicológicas leves, contra cuatro muchachas que laboraban en el lugar.

La juez Segundo Distrito Penal de Audiencia, Concepción Ugarte, impuso ayer prisión preventiva al dueño del Cueto Club, al hijo de este y a la administradora del local, acusados por la Fiscalía de los delitos de proxenetismo agravado en concurso ideal con lesiones sicológicas leves, contra cuatro muchachas que laboraban en el lugar.

Los acusados son Manuel Roberto Cueto, de 50 años, propietario del local; su hijo Roberto Carlos Cueto, de 37 y la administradora del local Lara de los Ángeles Tablada Gámez, de 42 años.

Antonio Rodríguez, abogado defensor del imputado Manuel Cueto y su vástago, manifestó que sus clientes son personas honorables que nunca han tenido problemas con la justicia.

En tanto, Norlan Hernández, abogado defensor de la acusada Lara Tablada Gámez, argumentó que esta no tiene nada que ver en los hechos acusados porque su única función era administrar el local desde hace año y medio.

En la acusación se señala que el pasado 6 de mayo, a las 10:30 p.m. la Policía realizó el allanamiento en el Night Club y que en el sitio encontraron mujeres en trajes provocativos, con clientes tomando cerveza y que algunas hacían bailes eróticos.

La Fiscalía indica que el local funcionaba como centro de explotación sexual donde les exigían a las víctimas realizar diferentes actividades.

La fiscal Delia Mongalo mencionó que Lara Tablada Gámez era la encargada de llevar el control de los ingresos de las víctimas a tres habitaciones que existían en el Cueto Club, así como el servicio a domicilio y que cuando las afectadas faltaban a su trabajo los viernes, sábados o domingos, las multaba con 300 y hasta 500 córdobas.

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COMENTARIOS

  1. mario
    Hace 15 años

    El padre tiene 50 años y el hijo 37 años, o sea, que el padre tenía 13 años cuando su hijo nació. Tengan cuidado con los datos que publican

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