Alfonso Portillo, ex presidente de Guatemala. LA PRENSA/AP/MOISES CASTILLO

Alfonso Portillo gana la primera batalla a la Justicia de Guatemala

El expresidente Alfonso Portillo, abogado y economista, ganó este lunes la primera batalla a la Justicia de Guatemala, que lo exculpó de los cargos de corrupción de que le acusaba la Fiscalía y la Comisión Internacional contra la Impunidad (Cicig), pero aún le falta saldar cuentas en cortes internacionales.

Guatemala/ACAN-EFE

El expresidente Alfonso Portillo, abogado y economista, ganó este lunes la primera batalla a la Justicia de Guatemala, que lo exculpó de los cargos de corrupción de que le acusaba la Fiscalía y la Comisión Internacional contra la Impunidad (Cicig), pero aún le falta saldar cuentas en cortes internacionales.

Seis años después de haber dejado el poder y 15 meses desde su extradición de México, Portillo fue capturado el 26 de enero de 2010 a petición de Estados Unidos, donde es acusado de lavado de dinero.

Nacido el 25 de septiembre de 1951 en el departamento oriental de Zacapa, el exjefe de Estado huyó en febrero de 2004 a México cuando comenzaron las acusaciones de corrupción en su contra.

Graduado en Ciencias Jurídicas y Sociales en la Universidad Autónoma de Guerrero y con un doctorado en Ciencias Económicas por la Universidad Autónoma, ambas de México, desde la década de 1970 Portillo se vinculó a organizaciones indígenas de izquierda de ese país y de Guatemala.

Era aún profesor en la Universidad de Guerrero cuando, en 1982, protagonizó un turbio incidente al disparar a tres hombres, dando muerte a dos y dejando herido al tercero, durante una discusión con trasfondo político en la localidad mexicana de Chilpancingo.

Durante su estancia en México se vinculó al Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) de Guatemala, una de las cuatro organizaciones que integraron la guerrilla de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), convertida en partido político tras acabar el conflicto armado interno, el 29 de diciembre de 1996.

Debido al incidente del tiroteo en Chilpancingo, Portillo permaneció prófugo de la justicia mexicana hasta 1995, cuando se declararon prescritos los delitos de asesinato de los que se le acusaba y se cerró el caso.

A su regreso a Guatemala, en 1989, se afilió al Partido Socialista Democrático (PSD), y poco después se unió a la Democracia Cristiana Guatemalteca (DCG), que llegó al poder en 1986 con Marco Vinicio Cerezo Arévalo como presidente.

En 1993 pasó a ser secretario general de ese partido, en 1994 encabezó un grupo de diputados en el Congreso, en donde presidió las comisiones de Asuntos Municipales, Economía, Comercio Exterior e Integración Parlamentaria.

Director de estudios de derecho, política y economía en universidades de Latinoamérica en la década de los noventa, en 1995 dejó la DCG por discrepancias debido a actos de corrupción, y tiempo después se unió al partido de extrema derecha liderado por el general golpista José Efraín Ríos Montt, el Frente Republicano Guatemalteco (FRG).

En las elecciones generales de 1995, apadrinado por Ríos Montt, Portillo participó como candidato presidencial del FRG, pero fue derrotado por el empresario lvaro Arzú, del Partido de Avanzada Nacional (PAN).

Para los comicios generales de 1999, Portillo volvió a participar como candidato y ganó la Presidencia al derrotar al oficialista Oscar Berger, y gobernó de 2000 a 2004.

Su gobierno, de tipo populista, es señalado por analistas locales como el más corrupto en las historia de este país centroamericano. Cálculos extraoficiales sitúan en más de 1.000 millones de dólares los fondos públicos desfalcados por exfuncionarios de su administración durante los cuatro años que estuvo en el poder.

Conocido por el apodo de «Pollo ronco», debido a su peculiar voz raspada, Portillo se incorporó como diputado al Parlamento Centroamericano al entregar el poder el 14 de enero de 2004, pero el 18 de febrero de ese año huyó a El Salvador y de ahí a México, cuando la justicia guatemalteca lo investigaba por corrupción y estaba a punto de pedir su detención.

El expresidente logró evadir a la justicia con múltiples acciones legales en México hasta que el 7 de octubre de 2008 fue extraditado a Guatemala, pero el mismo día quedó en libertad tras pagar una fianza de más de 120.000 dólares.

Sin embargo, el 26 de enero de 2010, a petición de Estados Unidos, fue detenido en las costas del Caribe y le fue revocada la fianza.

En el fallo emitido este lunes por el Tribunal Undécimo de Sentencia Penal de Guatemala, que declaró «inocente» a Portillo y a sus dos exministros procesados, los jueces no dieron valor probatorio a las evidencias y testimonios de cargo presentados por la Fiscalía y la Cicig.

Sin embargo, el camino para que el exgobernante solvente su situación jurídica aún está llenó de espinas, ya que Portillo es reclamado por la Justicia estadounidense, que lo acusa del delito de conspiración para el lavado de dinero por un monto de 70 millones de dólares, y cuya extradición ya ha sido aprobada por los tribunales.

Además, el año pasado la Fiscalía de Francia anunció la apertura de una investigación penal en su contra, también por delitos de lavado de dinero y conspiración.

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. andrea Santa Fe
    Hace 15 años

    un triunfo de la impunidad que reina en mi Guatemala, aun tenemos fe que se podrá ganar la apelación y si no es aqui que Portillo sea juzgado en EEUU y Francia

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí