Un Shane Mosley, que subió al entarimado con la determinación de no ser noquedo, independientemente de lo discreto que resultara el espectáculo, impidió que Manny Pacquiao mostrara la fiera que lleva dentro, y en cambio, se conformara con una pelea de escasa intensidad.
Pacquiao-Mosley no pasará a la historia, y solo será recordada para mostrar la cobardía de “Sugar”, que se mantuvo siempre en reversa pero sin llegar a disparar de forma constante ante un filipino que no dejó de perseguirlo.
Y mientras Floyd Mayweather Jr. se complica más judicialmente, o habla de 100 millones de dólares por encerrarse en un ring contra Pacquiao, en un claro desinterés —o temor— por el combate, Juan Manuel Márquez es el más firme candidato.
Márquez (52-5-1 y 38 KO) fue mencionado incluso como la próxima parada de Pacquiao incluso antes del pleito con Mosley y conociendo su combatividad y bravura se espera un interesante duelo, en el que naturalmente el filipino debe volver a vencer.
Estos púgiles se enfrentaron el 13 de marzo del 2008 en Las Vegas y Pacquiao despojó al azteca de su título súper pluma del CMB en una controvertida decisión dividida. Ahora será el momento para una revancha.
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