ACAN-EFE/ y Agencias
Los presidentes de Guatemala, Honduras y Nicaragua están interesados en reunirse con su colega de Venezuela, Hugo Chávez, para hablar de un posible acuerdo que permita a la OPEP dar un “trato preferencial” a la región, afirmó ayer el gobernante de El Salvador, Mauricio Funes.
Los tres mandatarios plantearían el asunto durante la posible visita de Chávez a El Salvador, a mediados de este mes, para inaugurar una planta de almacenamiento de combustibles de la empresa Alba Petróleos, explicó Funes.
“Hay interés del presidente de Guatemala, Álvaro Colom; del presidente de Honduras, Porfirio Lobo; del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, por lo menos que yo sepa, de asistir también a la inauguración de esa planta de Alba Petróleos”, declaró el mandatario salvadoreño.
La intención de los tres gobernantes sería “aprovechar” la venida de Chávez para que “dada la importancia estratégica que tiene Venezuela en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)” se pueda lograr “un trato preferencial para los países de la región” centroamericana.
“Sería interesante lograr, por ejemplo, la atención al menos del presidente Chávez… para ver si se puede dar un trato dada las circunstancias especiales de crisis que atraviesan nuestras economías”, añadió.
Admitió que el precio del combustible está impactando las economías de los países del istmo, donde el galón de gasolina (3.8 litros) puede rondar hasta 6 dólares, por lo que consideró que ese “trato preferencial podría ser por un tiempo determinado”.
Los altos precios internacionales del petróleo afectan las economías de los empobrecidos países centroamericanos, todos importadores netos de carburantes que, además, son fuente de buena parte de la energía eléctrica que se consume en la región.
La vicepresidenta de Alba Petróleos y alcaldesa de la ciudad de Apopa, Luz Estrella Rodríguez, declaró a la televisión local que existe la posibilidad de que Chávez asista, el próximo 19 de mayo, a la inauguración de la planta de combustibles de esa empresa.
Funes aseguró que su Gobierno no ha recibido confirmación oficial de Caracas de la venida del gobernante venezolano.
El mandatario pidió que no se haga “un tabú innecesario” el tema que centraría “la posible reunión” que sostendría con Chávez, e insistió en que él no es un “presidente que copia modelos o que traslada modelos en forma automática de un país a otro… Soy un presidente que estoy empecinado en cambiar el modelo de gestión económica social que heredé de un modelo que apostaba a la inversión especulativa”, añadió.
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