CORRESPONSAL/ CHINANDEGA
Padres de un estudiante de nueve años denunciaron ante la delegación del Ministerio de la Familia de El Viejo, Chinandega, a la maestra de generaciones Noemí Guerrero, a quien señalan de haber dado tres reglazos al niño el pasado 7 de marzo.
La profesora tiene 45 años de experiencia.
Lidia María Moya Hernández, delegada municipal de Mifamilia, señaló que la progenitora del estudiante declaró que su pequeño de cuarto grado recibió el maltrato físico en la escuela Rosibel Martínez Huelva, centro educativo privado ubicado en la zona posterior de la Basílica Menor Nuestra Señora del Trono.
“En esta escuela se atienden dos turnos. El matutino, que es privado, y en la tarde, que es para ayudar a los niños de escasos recursos. La situación se presentó en la mañana, donde los padres pagan”, mencionó la funcionaria.
La delegada consideró que el menor de edad fue sometido a castigo físico y sicológico al recibir los tres contundentes reglazos en la parte izquierda de su cadera.
Los padres decidieron trasladar al muchacho a otro centro de estudios, debido a que este no podía ni sentarse y solicitaba alejarse hasta de las calles que llevan a la escuela.
“Hablamos de una educación en la que el castigo físico está abolido. Como Mifamilia se expresan los derechos o deberes, en este caso la maestra Noemí Guerrero argumenta que los padres le solicitaron que los apoyara porque el niño no hacía caso, pero (eso) no justifica”, agregó la delegada.
El caso es analizado con Joel Carrillo, delegado municipal del Ministerio de Educación (Mined), y aún no interviene la Policía.
En la referida escuela estudian de manera privada 200 niños en el turno matutino. En la tarde estudian más de 160 niños a los que no se les cobra y con apoyo del Mined se les entrega alimentos.
MAESTRA SE DEFIENDE
La maestra Noemí Guerrero señaló que hubo petición de los dos padres de castigar al hijo, porque no les hacía caso, pero el día que ella aplicó los reglazos lo dio a conocer a la madre y esta se mostró airada, al reprocharle que lo que pidió era que platicara con el niño.
Refirió que respondió a la madre que de platicar “estamos hartos”, además dijo que conoce de casos en otros centros que los estudiantes hasta se abren para golpear a quien desean o cualquier niño le pega a su madre.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 B