Acompañado de su entrenador Gustavo Herrera y su promotor Miguel Ángel Arcia, el púgil nicaragüense Daniel “El General” Díaz arribó este sábado a Osaka, Japón, donde el próximo 7 de mayo enfrentará al japonés Koki Kameda, el actual campeón gallo de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
- DE MAYO ES LA FECHA DE LA PELEA DE DANIEL DÍAZ FRENTE A KOKI KAMEDA, EN JAPÓN.
El lunes continuará con una agenda más agitada que incluye el chequeo médico ese día, la firma de contratos el día siguiente, un guanteo público, conferencia de prensa, pesaje y por supuesto el pesaje del viernes.
[/doap_box]
El viaje de Díaz y su equipo de trabajo hasta esta ciudad industrial de Osaka, la tercera de más importancia de Japón, fue agotador al emprender una gira desde Managua a Ciudad Panamá, luego un traslado de 10 horas a Ámsterdam, en Holanda, hasta completar la travesía con otras 10 horas en avión hasta el Aeropuerto Internacional de Kansai, una impresionante isla artificial rectangular construida en la bahía en Osaka.
Díaz fue sorprendido en la terminal por una docena de periodistas, que lo esperaban ansiosamente para charlar sobre la pelea que sostendrá el sábado contra el hermano mayor de los Kameda, que tendrá como escenario el Gimnasio de la Prefectura de esta agitada ciudad con varios millones de habitantes.
“Me siento contento porque ya estamos en Osaka. El viaje fue bastante cansado, pero me siento alegre porque ya estamos en el punto. Solo esperamos la hora del pesaje y contento porque me siento cerca del peso”, indicó Díaz, mientras descansaba en la habitación que comparte con su entrenador Herrera en el lujoso Hotel Nikko, en Osaka.
“Perdimos un día de entrenamiento por el cambio de horario y el largo viaje, pero ya entrené y me siento muy bien de condiciones”, añadió.
Díaz sorprendió a los periodistas japoneses por su elevada estatura y amplia ventaja de alcance que tendrá sobre el campeón Kameda.
Y en su primera sesión de entrenamientos, este sábado, también llamó la atención al lucir rápido y con fortaleza en 10 rounds de trabajo que incluyó trabajo de saco, máquinas y sombra.
“Después de la práctica me sentí relajado. Estiré todos los músculos, me sentí bien después de ese largo viaje y ahora me queda seguir trabajando duro, cuidarme, para marcar el peso”, dijo Díaz.
“Sinceramente no me esperaba tantos periodistas en el aeropuerto y la atención que recibí de los japoneses cuando llegué al gimnasio. Habían muchos pósters de la promoción de la pelea, hay una gran publicidad y eso me tiene contento”, añadió.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A