Costa Rica regresa a batallón de ilegales

Alrededor de 1,800 nicaragüenses fueron rechazados por las autoridades costarricenses en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, según reportes de las autoridades de los últimos días.

CORRESPONSAL / COSTA RICA

Alrededor de 1,800 nicaragüenses fueron rechazados por las autoridades costarricenses en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, según reportes de las autoridades de los últimos días.

Las autoridades de Migración costarricense informaron que ellos fueron devueltos porque intentaron cruzar la frontera “sin cumplir con todos los requisitos establecidos por ley” y se les denegó el ingreso.

Entre el 14 y 22 de abril, 8 oficiales de la Policía Profesional de Migración reforzaron las labores de control fronterizo que de rutina realiza la Fuerza Pública.

Aunque los cuerpos policiales se encargan de detener a personas que viajan sin documentos, también garantizan un tránsito ágil de quienes sí lo hacen usando canales habilitados por el estado costarricense.

Durante el operativo el horario de atención en las ventanillas migratorias fue de 6:00 de la mañana a 10:00 de la noche.

Cifras migratorias dicen que el flujo en Peñas Blancas durante esos días fue de 60 mil 590 personas.

De esa cifra, 24 mil 174 ingresaron a Costa Rica y 36 mil 416 salieron rumbo a Nicaragua.

Del total, 14 mil 141 son ticos y el resto extranjeros, sobre todo nicaragüenses que fueron a su terruño a vacacionar y luego retornaron a este país a sus puestos de trabajo.

MENOS TIEMPO DE ESPERA PARA CHEQUEOS

Los que viajaron durante la temporada a través del servicio de autobuses internacionales de Ticabus, por ejemplo, realizaron un chequeo en la Delegación Regional de Liberia, lo que permitió reducir el tiempo de espera de los viajeros cuando llegaban a Peñas Blancas.

Todo ello adicional a la apertura de más ventanillas en Peñas Blancas, que según la directora de Migración, Kathya Rodríguez, “permitió un ingreso y egreso de las personas de manera ordenada, cuyo tiempo de atención fue de máximo un minuto por persona”.

“De igual manera el establecimiento de una zona ‘estéril’ donde solo podía ingresar personal de la Dirección General de Migración y los pasajeros de los transportes públicos y privados, permitió una mejor orientación de los y las usuarias”, añadió.

El flujo de nicaragüenses por la frontera sur ha disminuido desde que Panamá impuso restricciones migratorias para ingresar vía terrestre a ese país.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí