Dentro de poco, Diego Sandino entrará al club de ganadores de 100 juegos. Tiene 97. Detrás vienen Freddy Corea y Álvaro López, ambos con 93 éxitos cada uno en sus destacadas carreras en el beisbol.
Si los tres arriban a 100 victorias este año habrán ampliado a 16 el número de tiradores con ese total de triunfos. Es una cantidad decente. El grupo seguirá siendo selecto. El problema es seguir considerando los 100 triunfos como la meta y luego bajar el ritmo.
Igual que batear 1,000 hits, creo que 100 victorias deberían ser consideradas como un punto de partida hacia la grandeza, pero no un punto de llegada. Y así como hemos propuesto los 1,500 hits para ser celebrados, se debería pensar en los 150 triunfos como barrera de la excelencia para los monticulistas.
Una dificultad presentada en el pasado es la irregularidad con los calendarios de juego. Ha habido torneos de 48, 54, 60 y 90 partidos. Incluso, en una ocasión se jugaron solo 36 en una fase regular, que es donde tienen validez las estadísticas. Eso priva de oportunidades a muchos lanzadores.
Los 13 ganadores de 100 partidos que hay actualmente son liderados por Asdrudes Flores, el venerable zurdo leonés que ha conquistado 169 triunfos y que aún no tira la toalla, pese a sus 50 años. Ojalá tenga el chance de llegar a 170, una cifra redonda y más fácil para ser evocada.
También están sobre los 150 triunfos Julio Espinoza, el rivense que hizo historia en Chinandega y quien se retiró con 155 ganados, cuatro más que los 151 del nagaroteño, Barney Baltodano, quien igual que los dos anteriores fue ganador de 20 juegos en una campaña con el Bóer.
Cerca de las 150 victorias quedó Martín Bojorge, también sureño, que se retiró con 149 y que al igual que Barney, fue víctima del desorden con que se han manejado las cifras, pues ambos se fueron pensando que eran los máximos ganadores, pero siempre aparecían nuevos datos.
Hay casos dramáticos. Por ejemplo, Marvin Zelaya llegó a 100 victorias en el 2009, 23 años después de su debut con León en 1986. Eso es bastante tiempo, aunque una lesión lo sacó varios años del beisbol y tuvo muchos calendarios relámpagos en sus años de apogeo. Pero quizá debería pensarse en más que 100.
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