Por Mike Schneider
CABO CAÑAVERAL, Florida, EE.UU./AP
Los hoteles de la zona están colmados, los vecinos alquilan habitaciones de sus casas y los restaurantes duplican sus ofertas a medida que el arribo de miles de turistas para observar el lanzamiento del transbordador espacial Endeavour impulsa la economía de una región que teme por su futuro.
El lanzamiento es el penúltimo del programa, y el presidente Barack Obama asistirá con su familia.
«El programa de transbordadores está terminando, y esta es una de las cosas que todo el mundo quiere hacer antes de morir», dijo Rob Varley, el principal funcionario turístico de la zona. «Muchos dicen, ‘¡epa, sólo nos quedan dos oportunidades!'»
Otro motivo de tanto interés es que el comandante de la misión es Mark Kelly, esposo de la congresista federal Gabrielle Giffords. La representante por Arizona se recupera de una grave herida sufrida durante un intento de asesinato en enero, pero llegó a Cabo Cañaveral el miércoles y prevé asistir al lanzamiento desde un lugar privado.
El lanzamiento final del Discovery en febrero atrajo a unas 400.000 personas.
«Las personas estarán paradas en sus autos, en todos estos lugares, cosas que probablemente no habíamos visto desde finales de los años 60 cuando estábamos en camino a la luna», dijo el director de vuelos de la NASA, Jeff Spaulding.
Las estimaciones de la concurrencia van desde 250.000, según el condado de Brevard, hasta 500.000, según el director de la NASA, y 700.000, de acuerdo con Varley. La cifra sería similar a la del lanzamiento de John Glenn en 1998 y algunos de los vuelos lunares Apolo de las décadas de 1960 y 1970.
El lanzamiento del Endeavour sería uno de los últimos impulsos económicos para la región al llegar el programa a su fin. Las perspectivas son precarias. La llamada Costa Espacial todavía sufre la caída del sector de la vivienda y los contratistas de la NASA han despedido a miles de trabajadores. El desempleo supera el 11%.
Asimismo abundan las tiendas vacías en los centros comerciales y los condominios desiertos en las playas.
Funcionarios de la NASA dijeron que desconocían el lugar desde el cual Giffords o Obama —y su esposa y sus dos hijas— observarían el lanzamiento. Se espera que la congresista esté cerca del séquito presidencial, en un área privada en el Centro Espacial Kennedy.
Le seguirá el Atlantis a finales de junio con un último viaje, y después habrá llegado a su fin. Los tres transbordadores irán a museos para ser admirados por el público.