¿Weaver tras la grandeza?

Seis éxitos en las primeras seis salidas pueden llevar a Jered Weaver a consegu

Seis éxitos en las primeras seis salidas pueden llevar a Jered Weaver a conseguir el gran impacto que busca en su carrera o a una gran frustración.

Cuando se logran despegues tan violentos como el del lanzador de los Ángeles, lo primero que uno piensa es un tirador de 30 victor

ias, algo que no se ve desde 1968, cuando Denny McLain lo hizo con Detroit (31-6 y 1.96).

Weaver ha ganado cada una de sus seis aperturas, ha completado dos juegos, lanza una blanqueada, poncha a 49 y registra 0.94 en efectividad. Y todo eso lo ha conseguido en el primer mes de campaña y todavía volverá a subir al box, antes que abril se vaya.

El último ganador de seis partidos tras los primeros 23 juegos de su equipo fue Randy Johnson, electrizante zurdo que tuvo 6-0 en abril del 2002 y cerró con 24-5 y 2.32, más 334 ponches.

También ganó seis juegos durante los primeros 23 de su plantel en 1972, el derecho Sal Maglie, quien no obstante no llegó ni a 20 triunfos en la campaña. Debió conformarse con 18-8 y 2.92 para los Gigantes. Un año antes había tenido 23-6 y 2.93.

Fernando Valenzuela, el zurdo mexicano de los Dodgers, alcanzó también seis victorias en los primeros 23 partidos de su conjunto, pero solo ganó siete juegos más en el resto del trayecto, en una temporada afectada por la huelga. Al final tuvo 13-7.

Quizá lo curioso es que McLain, cuando ganó sus 30 partidos en 1968, “solo” ganó cuatro de sus primeras seis aperturas. Es decir, su ritmo era inferior al que registra ahora Weaver con California. McLain llevaba 4-0 y 1.92, pero al final logró el objetivo.

Además de Johnson, Maglie y Valenzuela, también Gaylord Perry, Ferguson Jenkins y Wilbur Wood atraparon seis triunfos en los primeros 23 juegos de sus equipos y con un whip (bases más hits entre innings lanzados) por debajo de 1.00, pero ninguno llegó a las 30 victorias.

Weaver de 28 años y 6’7 pies, debutó en 2006 ganando sus primeras nueve decisiones, antes de cerrar con 11-2. Y a pesar que tuvo 16-8 y 3.75 en el 2009, ha sido un lanzador sin mucho respaldo ofensivo. El año pasado tuvo 13-11 y 3.01, con 233 ponches en 224.1 entradas.

Pero ahora que el soporte ha llegado, su brillo ha sido más intenso. Ya veremos hasta donde es capaz de llegar.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí