En operativos anteriores, la Policía ha ocupado diferentes armas que utilizan pandilleros en sus batallas campales. LA PRENSA/ W.ARAGÓN.

Delegación policial en zona roja de Somoto

Los pobladores de los sectores 18 y 20 de la parte este de la ciudad de Somoto, cabecera de Madriz, volvieron a la normalidad después de tres días, luego de las fuertes batallas campales que han escenificado grupos pandilleros, los que armados con morteros, machetes y piedras causaron severos daños en muchas viviendas.

CORRESPONSAL/MADRIZ

Los pobladores de los sectores 18 y 20 de la parte este de la ciudad de Somoto, cabecera de Madriz, volvieron a la normalidad después de tres días, luego de las fuertes batallas campales que han escenificado grupos pandilleros, los que armados con morteros, machetes y piedras causaron severos daños en muchas viviendas.

Las autoridades policiales decidieron ayer instalar una delegación entre ambas zonas.

La tranquilidad retornó la tarde del miércoles a estos barrios, o sectores a como se les conoce, con la llegada de los agentes del orden cuando los jóvenes llevaban tres días enfrentados en las calles.

Además de dañar techos, ventanas y puertas de muchas casas, destruyeron la mayoría del alumbrado público, se suspendieron las clases en una escuela cercana al lugar e incluso hubo gente que faltó a su trabajo.

Más de 200 padres de familia sostuvieron una reunión la tarde de ayer en un centro escolar de primaria con mandos de la Policía de Madriz, encabezada por el comisionado mayor José Antonio López Dolmus; el juez de Distrito Penal de Juicio, doctor Erick Laguna Averruz; el fiscal departamental, licenciado Juan Carlos Silva Pozo, y una funcionaria del Ministerio de la Familia.

El comisionado mayor José Antonio López Dolmus, prometió que la delegación policial estaría ubicada entre los sectores 18 y 20, y que estará integrada por unos cuatro agentes policiales, más el apoyo de una patrulla motorizada, además de los mismos habitantes que deben organizar la vigilancia comunitaria.

ACCIONAR DELICTIVO AUMENTÓ

Este año el accionar delictivo de pandilleros ha aumentado en algunos sectores de la ciudad de Somoto, como es el 14, 16 o barrio de los maestros, 18 y 20, además de la presencia de elementos bien organizados de comunidades como Uniles, Las Gramas, El Volcán, en el municipio de San Lucas; Santa Rosa, Los Copales y un grupo nuevo en la comunidad de El Naranjo, salida al Melonar.

En el sector 16 o de los Maestros y la comunidad de Los Copales pobladores han denunciado que grupos de jóvenes se cubren el rostro con capuchas negras, visten de trajes negros y hasta portan chacos y morteros. El reclamo generalizado de la población somoteña es que se dé mayor presencia policial en los barrios donde constantemente se presentan conflictos de pandillas.

En el encuentro con las autoridades policiales se señaló que algunos de los padres de familia hasta apoyaban a sus hijos en las trifulcas entregándoles sacos conteniendo piedras, otros hasta se enfrentaban a la Policía para evitar que fueran detenidos o simplemente los ocultaban en sus viviendas.

Alberto Alaniz, habitante de uno de los dos sectores en conflicto en la ciudad de Somoto, pidió a los jóvenes abandonar ese tipo de violencia callejera y llamó a los padres de estos muchachos a sumir sus roles dentro de la familia.

“Cómo es posible que algunos padres apoyen a sus hijos a que se agredan con otros en plena vía pública”, dijo.

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