En un época en la que las facturas de la luz crecen sin parar y la contaminación del aire es capaz de provocar desastres, la energía solar está mejor valorada que nunca. Sin embargo, Nicaragua aparentemente todavía no se monta a ese barco.
Pero esa es solo la apariencia, según evidencian algunas empresas distribuidoras de paneles solares consultadas por LA PRENSA.
La realidad es que el país ya tiene un mercado de energía solar con altas probabilidades de crecer, alegan.
“El mercado de la energía solar tiene varios años de haber arrancado en Nicaragua”, asegura sin titubear Jairo Velásquez, miembro del departamento de Energía Interna de Ecami, empresa nicaragüense que premió Ashden en Inglaterra, por su trabajo con este tipo de energía.
- Un panel solar de un metro de ancho por uno de largo y una altura inferior a diez centímetros no es comparable con una torre de energía eólica (viento) que se eleva más de 100 metros sobre la tierra.
Sin embargo, está “regada” por todos lados, tanto en las cabeceras municipales como en las comunidades más escondidas de la región Atlántica de Nicaragua.
Como es de esperarse, existen reportes de empresas que distribuyen más en Chinandega y menos en Jinotega, gracias a la cantidad de sol que les llega.
En todo caso, todo depende de los usos que se le dé.
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Velásquez aseguró que hace 15 años la empresa instalaba cuatro sistemas solares para calentamiento de agua, pero el año pasado instalaron 3,000 sistemas o paneles solares para iluminar casas rurales, además de cuatro contenedores anuales.
Para Vladimir Delagneau, propietario de Tecnosol, el mercado de la energía solar en Nicaragua se estableció en el 2005, año en que este tipo de empresas empezaron a obtener ganancias.
Velásquez recordó que ya en el año 2007 los apagones empezaron a disminuir, de manera que quienes habían invertido en sistemas de almacenamiento de energía empezaron a comprar paneles solares y eso también definió el establecimiento de este tipo de energía.
Delagneau mencionó que, desde mediados de la década pasada, su empresa instaló más de 40,000 sistemas de paneles solares.
El empresario advierte que este es solo el uno por ciento del consumo nacional en viviendas, pero que la energía solar tiene capacidad para alcanzar el 20 por ciento, a pesar de que eso en términos realistas podría no ser posible, debido a la alta inversión que se necesita para instalar un panel.
Sin embargo, las bases parecen estar dadas para el crecimiento de la energía solar.
Según Velásquez, esta alternativa cada vez es más barata, ya que sus costos se redujeron en más del 40 por ciento en los últimos diez años.
A eso se suma el que la tarifa de la energía eléctrica convencional no deja de elevarse cada año.
Para Delagneau el futuro de la energía solar continuará estando en el campo durante la presente década, ya que en estas zonas no hay ninguna otra posibilidad de contar con energía eléctrica.
El empresario dijo que probablemente el 95 por ciento del mercado de la energía eléctrica continúa estando en las zonas rurales, que es la que impulsa el mercado de la energía solar a nivel nacional.
“La gente poco a poco ha venido teniendo conciencia y conociendo los paneles (solares), ya los nicaragüenses conocen esta tecnología y la están demandando”, comentó Velásquez.
Hasta la década pasada los extranjeros eran los clientes más comunes de las empresas de energía solar.
Ahora incluso hay hoteles y otro tipo de empresas de capital nicaragüense que están apostando por la energía limpia que brinda el sol.
Pese a que Nicaragua es uno de los países más aptos para la energía solar, esta todavía no compite con la que genera el viento ni la de las represas ni la del petróleo. Sin embargo, está creciendo de manera constante en los lugares más lejanos y aún cercanos del país.
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