Las dos agrupaciones políticas mayoritarias que representan a la oposición tienen posiciones encontradas sobre el riesgo del “doble voto” de los militantes sandinistas que advirtió en su primer informe el grupo cívico Ética y Transparencia (EyT).
Para la alianza PLI, es muy prematuro “especular sobre el tema”; en cambio, para el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), esto es casi una realidad y para evitar que se concrete las estructuras del partido realizan un censo casa por casa en todo el país.
El primer Informe Mensual Elecciones Nacionales 2011, emitido por EyT, advierte que “hay un sesgo en los votantes y riesgo de doble voto, que constituye el abierto y declarado proceso de introducción de un nuevo documento de votación, con facilidades extremas y anunciadas por el mismo tribunal electoral para un segmento poblacional ligado al partido de Gobierno”.
El grupo deduce este riesgo al comparar las facilidades que el Consejo Supremo Electoral (CSE) otorga a empleados públicos y simpatizantes del partido de Gobierno, a quienes otorga de forma inmediata y gratuita la cédula de identidad en su nuevo formato, mientras la gran mayoría de nicaragüenses tiene que esperar años por el documento de identidad o pagar 300 córdobas para obtenerlo.
El coordinador de la alianza PLI, Eduardo Montealegre, considera que no es adecuado especular sobre lo que podría ocurrir y confía en que por ser una elección nacional “los zánganos del Consejo Supremo Electoral no van a poder hacer lo que les ronque la gana, porque los ojos del mundo estarán sobre lo que pase en Nicaragua”.
Además, estima que la experiencia del 2008 obliga a los partidos a ser más cuidadosos en la elección de sus fiscales, por lo que espera que no será tan fácil perpetrar otro fraude.
En tanto, el jefe de campaña del PLC, Miguel Rosales, advierte que este es otro de los peligros que se corren con la ausencia de observadores. Para contrarrestar esta amenaza tienen previsto realizar un censo casa por casa con el padrón que el CSE proporcionó en el 2008, para verificar quién votó en cada circunscripción. En la actividad participarían los fiscales, para conocer a los votantes que llegarían a sus mesas.
Sin embargo, para Rosales este riesgo existirá mientras no se reforme la Ley Electoral para obligar al CSE a publicar junta por junta el resultado del ciento por ciento de los resultados y a realizar análisis del padrón electoral una vez concluidas las elecciones.
En lo que ambos coinciden es que los fiscales de los partidos serán pieza clave para evitar el doble voto, lo mismo que la presencia de observadores nacionales e internacionales. En el caso de los observadores, consideran que garantizarían que se pueda denunciar la irregularidad.
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