Más de mil personas damnificadas por el invierno pasado en Tipitapa fueron trasladadas a un nuevo terreno dentro de ese mismo municipio, después de ocho meses de permanecer en condiciones deplorables dentro de una gran bodega que funcionó como albergue.
Aunque las 381 familias carecen de agua, letrinas y energía eléctrica, ya tienen un lote en donde están levantando sus pequeñas viviendas de plycem, madera y zinc.
El traslado fue anunciado por las autoridades de Defensa Civil desde hace varios días, pero se hizo efectivo hasta este fin de semana. Los damnificados habitaban en La Bocana de Tipitapa, el sitio que fue devorado por la subida de las aguas del lago Xolotlán, que a su vez generó mayor descarga de agua en el río Tipitapa.
“Estamos en esta desolación desde ayer (sábado 23 de abril), no sabemos cuándo tendremos la letrina lista, pero primero Dios que las cosas mejoren”, dijo Catalina Grijalba, quien durante 40 años vivió en La Bocana de Tipitapa.
Grijalba aún no tiene su casa “en pie”, pero acomodó sus pertenencias debajo de plásticos y sábanas grandes en el lote asignado de 10 por 30 varas de extensión.
Otras familias, como la de Marvin Rojas, también estaban a la espera de que sus casas fueran construidas. Para eso cuentan con el apoyo de los vecinos organizados y de la Alcaldía de Tipitapa, que destinó una cuadrilla de unos 12 trabajadores para el levantamiento de las viviendas.
“Nosotros llevábamos cuatro años de vivir en La Bocana y nunca habíamos sido tan afectados como el año pasado que nos inundamos completamente. Ya llevábamos ocho meses de estar en ese albergue (nombrado Albergue Solidaridad) y ya no aguantábamos esa situación, así que ahora estamos en este nuevo barrio”, dijo Rojas.
LAS PROMESAS
Manuel Romero, uno de los miembros de la junta directiva de la ahora Villa Solidaridad, indicó que los delegados de los entes gubernamentales se comprometieron a instalar la tubería de agua potable en tres semanas.
Los servicios de agua y luz llegarán en los meses venideros.
Los pobladores también aseguran que habrá dos iglesias de diferentes denominaciones, un parque y llegará transporte colectivo.
Un funcionario de Sinapred comentó que las condiciones allí van a “ir mejorando”.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 A